Cuando una persona se hospeda en un hotel, lo que más disfruta es descansar, sentirse cómoda y tener todo funcionando a la perfección. Lo que muchas veces no se ve es el trabajo detrás: más de 22 mil hoteles en México forman parte de una industria que no solo impulsa el turismo, sino que genera 400 mil empleos y mueve miles de millones de dólares cada año.
Pero para que un hotel sea más que una cama bonita, la tecnología y el mantenimiento son clave. Por ejemplo, ¿sabías que el aire acondicionado puede representar hasta el 60% del consumo de energía en un hotel? Por eso, muchos ya utilizan sistemas inteligentes que ajustan automáticamente la temperatura de cada habitación según el clima o si hay alguien presente, lo que reduce costos y cuida el medio ambiente.
Esto no solo mejora la eficiencia del negocio, también eleva la experiencia del huésped: desde el momento en que entra a su habitación y siente el clima ideal, hasta cuando se relaja sabiendo que está en un lugar seguro y bien mantenido.
Los hoteles que apuestan por este tipo de tecnología no solo ahorran energía, también ofrecen más confort, seguridad y calidad. Así que la próxima vez que viajes, fíjate en esos detalles… pueden decir mucho del lugar donde te estás quedando.
De acuerdo con Fabián Mendoza, regional sales manager de Fracttal, empresa especializada en mantenimiento de activos, para ofrecer una estancia confortable y al mismo tiempo mantener un consumo energético rentable, no basta con elegir un buen sistema de aire acondicionado. También es fundamental conocer su funcionamiento, especificaciones, normativas, y brindarle mantenimiento de forma constante.
Los aires acondicionados, explicó, no funcionan por sí solos, sino que forman parte de un sistema más amplio conocido como HVAC (Calefacción, Ventilación y Aire Acondicionado). Este sistema integra equipos y controles que regulan la temperatura del aire, controlan la humedad y garantizan la calidad del ambiente interior.
En muchas zonas de México, el componente de enfriamiento del HVAC es el más utilizado, pero en regiones frías, la calefacción también es clave. Mendoza señala que, aunque el sector hotelero representa una oportunidad de inversión sólida, con márgenes de rentabilidad que van del 10% al 15% anual, mejorar los procesos de mantenimiento es esencial para lograr un crecimiento sostenido.
En los últimos años, muchas cadenas hoteleras han comenzado a incorporar tecnologías de mantenimiento predictivo, con sensores inteligentes, algoritmos de control y plataformas de automatización que permiten ahorrar energía sin sacrificar confort. Según Mendoza, estas tecnologías ya están al alcance de hoteles pequeños y medianos, lo que democratiza el acceso a una operación más eficiente y rentable.