El regreso total a las oficinas es cosa del pasado. Así lo aseguró Claudio Hidalgo, vicepresidente senior de WeWork en América Latina, al presentar el estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral”, en el que advirtió que la flexibilidad laboral dejó de ser una opción y se convirtió en una exigencia estructural para las empresas.
“Lo que teníamos antes de la pandemia sencillamente ya no va a volver”, remarcó el directivo durante la presentación del informe elaborado en colaboración con PageGroup, en el que se realizaron 150 encuestas cualitativas y 5 mil digitales en México, Argentina, Chile, Colombia y Perú.
Durante la pandemia el modelo laboral dio un giro abrupto del 100% presencial al 100% remoto, y aunque en los últimos años ha habido un retorno progresivo a las oficinas, el modelo híbrido se ha consolidado como la nueva norma.
En 2023, sólo 18% de los empleados trabajaban de forma presencial y para 2025, la cifra subió a 48%, aún lejos del 100 % previo a 2020. Mientras que 35% de las empresas se mantiene en esquemas híbridos y solo 9% permanece remoto, especialmente en industrias digitales, destaca el estudio.
Para Hidalgo, esta evolución no es temporal ni coyuntural, sino parte de un cambio estructural en la cultura del trabajo. “La presencialidad total ya no es viable, ni deseable para la mayoría de las personas”, dijo al señalar que las expectativas del talento cambiaron pues ahora valoran su tiempo, el equilibrio con la vida personal y el impacto que tiene el traslado diario.
El estudio también señala que el modelo híbrido es preferido por 54% de los empleados, aunque eso no significa lo mismo para todos: 55% de ellos lo prefiere entre uno y dos días a la semana.
Pero de este 54% que prefiere el modelo híbrido, 61% son mujeres o personas que se identifican con el género femenino, frente al 39% de los hombres encuestados. Esta diferencia implica, según Hidalgo, la necesidad de revisar los marcos laborales desde una perspectiva de inclusión.
De acuerdo con los encuestados, las ventajas del trabajo presencial son claras:
67% valora la comunicación cara a cara,
67% destaca la integración de equipos
48 % considera que mejora el clima laboral.
Pero también hay desventajas. El principal obstáculo es el tiempo de traslado, con 89% de los encuestados destacando esta respuesta. Y es que en lugares como la Ciudad de México, un trabajador pierde en promedio 152 horas al año debido al tráfico, según el ranking global de TomTom, colocándola como la ciudad con el peor tiempo de traslado del mundo.
Además, 60% de los trabajadores menciona el costo del transporte como una barrera para regresar a la oficina y 44% señala la pérdida de tiempo personal.
Infraestructura, un desafío para las empresas
Por otra parte, Claudio Hidalgo advirtió que las compañías enfrentan serios problemas para reacomodar a su personal en esquemas presenciales. Según el estudio: 64% enfrentan dificultades por espacios de trabajo abiertos; 58% carecen de infraestructura adecuada; y 54% no tienen suficiente espacio para su plantilla.
Recordó que muchas empresas redujeron sus oficinas durante la pandemia, y ahora no cuentan con los espacios adecuados para el regreso. Tan sólo en Ciudad de México, dijo, aunque la tasa de vacancia ha bajado a 20%, más del 50% de esos espacios están en obra gris y solo 5% están listos bajo un esquema plug & play, es decir, listos para usarse de inmediato.
En este sentido, el vicepresidente senior de WeWork Latam afirmó que el mensaje es claro: volver a la oficina debe valer la pena y eso implica tener espacios modernos, bien ubicados, con áreas de descanso, zonas verdes, ergonomía y modelos de trabajo flexibles.
Subrayó que las empresas que no incorporen modelos flexibles corren el riesgo de perder talento y competitividad. “Hoy el talento busca más que un salario: busca condiciones que respeten su tiempo, su bienestar y su estilo de vida. La flexibilidad dejó de ser un beneficio para convertirse en una condición de permanencia”.
En este nuevo contexto, agregó, las organizaciones deben repensar su estrategia de espacios físicos, su cultura organizacional y su liderazgo.