En un reciente mitin en Michigan, el expresidente Donald Trump provocó confusión con sus comentarios sobre el próximo secretario de Economía de México. Durante su discurso, Trump afirmó que había presionado a México para desplegar 28 mil soldados en la frontera con Guatemala durante su administración. Sin embargo, uno de sus comentarios generó polémica al parecer referirse al funcionario mexicano, Marcelo Ebrard con un “coeficiente intelectual bajo”.
Esta declaración causó una respuesta inmediata del mismo Marcelo Ebrard, así como de la virtual presidenta electa Claudia Sheinbaum, quien defendió la capacidad del próximo secretario de Economía. La confusión se aclaró más tarde cuando se reveló que el comentario ofensivo de Trump estaba dirigido al presidente Joe Biden, y no al funcionario mexicano.
Este malentendido subraya las tensiones y la retórica controvertida que a menudo rodean los discursos de Trump, causando reacciones rápidas y a veces erróneas. A pesar de la aclaración, el incidente destacó la sensibilidad de las relaciones diplomáticas y la importancia de la precisión en las declaraciones públicas, especialmente en temas delicados como la cooperación internacional y la política migratoria.