El Partido Revolucionario Institucional (PRI) dio un nuevo paso en su confrontación con Gerardo Fernández Noroña: presentó una denuncia penal en su contra ante la Fiscalía General de la República (FGR). Y no solo contra él, también contra su asistente y operador digital, Emiliano González González, por presuntas amenazas y otros delitos.
El dirigente tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas, fue quien llevó la noticia a redes sociales, donde no se guardó adjetivos contra el presidente del Senado. Lo llamó “corrupto, cínico, cobarde y mentiroso”, dejando claro que la batalla ya no se juega únicamente en la política, sino también en los tribunales.
Moreno insistió en que el PRI no permitirá que “funcionarios se escuden en el poder para intimidar voces opositoras”. El mensaje fue directo: “No nos van a intimidar, vamos de frente con la ley en la mano”.
La denuncia alcanza incluso a quien maneja las redes de Noroña, en un golpe que parece también simbólico: exponer que la retórica beligerante del senador tiene consecuencias legales. El tricolor remató: “El PRI seguirá exhibiendo a quienes creen que gritar más fuerte es tener la razón”.