El robo de vehículos asegurados en México sigue siendo uno de los delitos más recurrentes y preocupantes en materia de seguridad patrimonial. Aunque hay señales de mejora en el corto plazo, las cifras siguen siendo elevadas, especialmente en cuanto a la violencia con la que se cometen estos delitos. Así lo dio a conocer Norma Alicia Rosas, directora general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en el informe anual correspondiente al periodo junio 2024 – junio 2025.
Durante una conferencia virtual, la directora reveló que en total, se registraron 60,625 robos de vehículos asegurados durante los últimos 12 meses, lo que representa una disminución del 2.2% respecto al ciclo anterior.
A pesar de este descenso, la cifra aún refleja una magnitud considerable del problema. “Se mantiene la tendencia a la baja, pero sigue siendo un reto para la seguridad de las personas y la movilidad en general”, explicó Rosas.
Lo más alarmante: el 57.3% de estos robos fueron cometidos con violencia, lo que significa que más de la mitad de las víctimas fueron amenazadas, agredidas o sometidas para arrebatarles su automóvil.
¿Cuáles son los vehículos más robados?
De acuerdo con Norma Alicia Rosas, cinco submarcas concentran el mayor número de robos de vehículos asegurados en el país. En primer lugar se encuentra el Nissan Versa, que por varios años se ha mantenido en la cima de esta lista. Durante el periodo analizado, se reportaron 2,362 unidades robadas, una baja del 11.8% respecto al año anterior, pero suficiente para seguir encabezando el ranking.
En segundo lugar aparece Kenworth, con 2,104 unidades de tractocamiones robadas, lo que refleja la vulnerabilidad de la industria del transporte de carga. La Nissan NP300, una pick-up muy popular tanto en zonas urbanas como rurales, sufrió una reducción del 23.4%, pero aún así se mantiene entre los modelos más sustraídos con 1,875 casos.
Uno de los datos que más llamó la atención fue el incremento del robo de motocicletas Bajaj 111-250, con un aumento del 54.9% respecto al ciclo anterior, alcanzando 1,498 unidades robadas. En un país donde la motocicleta se ha convertido en una herramienta de trabajo para repartidores, esta cifra revela una nueva tendencia delictiva que afecta directamente a sectores vulnerables de la población. El Chevrolet Aveo, por su parte, cierra el top 5 con 1,367 casos, una baja del 10.9%.

La violencia no cede: los modelos más peligrosos
Más allá de las cifras generales, lo que sigue preocupando a las autoridades y aseguradoras es la forma en la que se cometen estos robos. “El nivel de violencia sigue siendo alto, y eso pone en riesgo directo a las personas”, advirtió Norma Alicia Rosas. Algunos modelos registran porcentajes de robo violento muy por encima del promedio nacional.
Encabeza esta lista la Toyota Hilux Pick Up, con un 86.2% de los robos cometidos con violencia, seguida del Mazda 3 (76.3%), las camionetas de carga Ford F-350/F-450/F-550 (74.8%), los semirremolques tipo caja seca (73.5%) y el Kia Río (72.8%). Si bien estos vehículos no encabezan el número absoluto de robos, sí lo hacen en el tipo de violencia con que se cometen, lo que los convierte en un factor de alto riesgo para sus propietarios.
¿Dónde es más peligroso tener un auto?
A nivel municipal, Culiacán, Sinaloa, fue el caso más extremo del último año. En este municipio, el robo de autos se disparó un 202.9%, pasando de 912 a 2,762 casos, con un 85.6% de ellos cometidos con violencia. Este incremento colocó a Culiacán por encima de ciudades tradicionalmente más problemáticas como Guadalajara o Ecatepec.
En contraste, Guadalajara registró una caída del 14.5% (2,539 robos), mientras que Ecatepec de Morelos, en el Estado de México, tuvo una reducción del 9.1%, aunque el 73.8% de sus robos fueron violentos. Naucalpan de Juárez y Tlalnepantla de Baz, también en el Edomex, se mantuvieron relativamente estables, pero con niveles de violencia superiores al 60%.
A nivel estatal, Sinaloa también encabezó la lista de las entidades con más violencia en estos delitos, con un 83.98% de robos con agresión, muy por encima del promedio nacional. Le siguen Guerrero (78.46%), Tlaxcala (74.29%), Michoacán (71.79%) y Zacatecas (71.43%). Otros estados como Puebla, Chiapas, Durango, San Luis Potosí y Guanajuato también figuran entre los diez con mayor porcentaje de violencia, lo que evidencia que el problema no es exclusivo de una zona del país, sino que afecta desde el norte hasta el sur.
Seis años de datos: ¿mejora real?
El informe de AMIS también analizó la evolución del robo de vehículos asegurados en los últimos seis años. En 2019-2020 se reportaron 71,600 robos, mientras que para 2024-2025 la cifra bajó a 60,600, lo que representa una reducción del 15%. En cuanto a la violencia, el porcentaje pasó de 62% a 57%, una mejora moderada pero constante.
Las cifras absolutas también muestran esta evolución: en 2019-2020 hubo 44,300 robos con violencia, mientras que en el último año se contabilizaron 34,700. Sin embargo, también se observó un ligero incremento en los robos sin confrontación, como los cometidos en estacionamientos, que pasaron de 27.3 mil a 25.9 mil en los últimos dos ciclos.
“La baja general en el número de robos es positiva, pero no podemos relajarnos. Hay regiones con focos rojos muy claros, y la violencia en ciertos segmentos del parque vehicular es alarmante”, señaló Norma Alicia Rosas.