Aunque el Día Internacional de la Mujer puso nuevamente el tema sobre la mesa, los datos confirman que la inclusión financiera femenina sigue siendo uno de los grandes pendientes económicos en México. De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), alrededor del 73% de las mujeres cuenta con al menos un producto financiero, mientras que entre los hombres la proporción alcanza 81%, lo que refleja una brecha de ocho puntos porcentuales.
La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) muestra que el acceso de las mujeres a servicios financieros ha mejorado en los últimos años. En 2021, solo 61.9% de las mujeres tenía algún producto financiero, cifra que aumentó a 72.8% en 2024. Sin embargo, el indicador aún se mantiene por debajo del 80.9% registrado entre los hombres, especialmente en productos como cuentas de nómina, ahorro formal o instrumentos contratados por internet.
Especialistas señalan que la digitalización financiera podría acelerar el cierre de esta brecha. El acceso a aplicaciones de inversión y ahorro desde el celular ha comenzado a democratizar herramientas que antes estaban reservadas para perfiles financieros más especializados.
Plataformas como Finamex, por ejemplo, permiten invertir directamente desde el móvil en instrumentos como +Cetes a seis meses, con rendimientos cercanos al 10% anual, lo que abre nuevas oportunidades para que más mujeres participen en el sistema financiero.
Reducir la brecha financiera no solo fortalece la autonomía económica femenina, también impulsa el ahorro, el emprendimiento y la estabilidad económica del país.

