La presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso de la polémica generada por el aterrizaje de un avión militar de Estados Unidos en el Aeropuerto Internacional de Toluca y aclaró que el vuelo tuvo un propósito específico: trasladar a personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) para recibir capacitación en territorio estadounidense.
La mandataria explicó que se trata de un programa previamente acordado entre ambos países, enfocado en el fortalecimiento del Sistema de Seguridad Nacional. Los funcionarios mexicanos permanecerán cerca de un mes en Estados Unidos, como parte de un esquema de cooperación que, subrayó, no es nuevo ni excepcional, sino una práctica recurrente dentro de los entendimientos bilaterales en materia de seguridad.
Sheinbaum reconoció que el punto que llamó la atención fue el sitio de aterrizaje, ya que estas aeronaves suelen arribar a bases militares, como las del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. No obstante, precisó que en esta ocasión el arribo a Toluca fue autorizado por la Secretaría de la Defensa Nacional y que la aprobación del vuelo se otorgó desde octubre pasado por razones logísticas.
La presidenta descartó cualquier versión sobre el traslado de armamento y detalló que la capacitación será impartida por el Comando Norte de Estados Unidos. Al concluir el programa, el personal regresará a México en una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana.
Finalmente, el Gabinete de Seguridad federal respaldó la explicación y aseguró que el vuelo se realizó con autorización oficial y conforme a los protocolos, en el marco de la cooperación entre México y Estados Unidos.

