El mercado de la leche en México enfrenta distorsiones que están debilitando la rentabilidad de los productores, pese a que la producción nacional mantiene una tendencia de crecimiento, advirtió Vicente Gómez Cobo, presidente de la Federación Mexicana de Lechería (FEMELECHE).
El dirigente señaló que algunas empresas procesadoras han reducido entre 5% y 10% el precio pagado por la leche o limitado los volúmenes recibidos, lo que altera el equilibrio del mercado.
“No hemos visto que corten a los ganaderos, pero sí que les reciban 80% del volumen o que el excedente tenga un precio menor, lo que distorsiona el mercado”, afirmó.
La presión ocurre en un momento en que la producción nacional continúa aumentando. De acuerdo con cifras presentadas por el sector, México pasó de producir 10,712 millones de litros en 2010 a 13,553 millones en 2024, lo que representa un crecimiento cercano al 26% en el periodo.
Sin embargo, el aumento en la oferta no se traduce en mejores ingresos para los productores. Cuando la industria reduce la recepción o paga menos por excedentes, el producto se desplaza hacia mercados locales saturados, provocando caídas adicionales en los precios.
El problema se agrava en un entorno altamente abierto a importaciones. La entrada de lácteos a precios competitivos —principalmente de Estados Unidos— limita la capacidad de negociación del productor nacional.
Aunque los costos de alimentación han disminuido por la baja en los precios internacionales de granos, el beneficio no se distribuye de forma uniforme. Productores sin coberturas financieras continúan expuestos a la volatilidad.
Gómez Cobo advirtió que estas distorsiones pueden prolongarse hasta un año, debido al tiempo que tarda el mercado en absorber excedentes.
Además, la producción continúa creciendo mientras la demanda avanza a un ritmo menor. Entre enero y abril de 2025 se registró un aumento de 1.8% anual, reflejando una expansión sostenida del volumen disponible.
El dirigente subrayó que el impacto recae principalmente en pequeños y medianos productores, quienes dependen de la venta diaria y carecen de infraestructura para almacenamiento o transformación.
“El problema no es sólo el precio, sino la incertidumbre”, indicó.
FEMELECHE ha insistido en transparentar los mecanismos de compra, fortalecer esquemas cooperativos y mejorar la regulación para evitar prácticas que perjudiquen al productor.
Mientras no se corrijan estas distorsiones, advirtió el organismo, el crecimiento productivo podría convertirse en un factor que presione aún más los precios y comprometa la viabilidad económica de miles de unidades lecheras.
El dirigente realizó estas declaraciones en el marco del XI Foro Internacional de Lechería, que se llevará a cabo los días 11 y 12 de marzo de 2026 en Aguascalientes, en conjunto con la Expo Leche Gilsa. El encuentro reunirá a productores, especialistas y autoridades para analizar políticas públicas, sostenibilidad, innovación tecnológica y competitividad del sector.
En la presentación participaron Isidoro Armendáriz García, Secretario de Desarrollo Rural y Agroempresarial (SEDRAE); Verónica González López, directora general del Buró de Congresos y Visitantes de Aguascalientes; y Alfonso Ruíz Cobo, director general de FEMELECHE.

