En México, la seguridad y la falta de infraestructura urbana —particularmente el estacionamiento— se han convertido en los principales detonantes del crecimiento de las aplicaciones de movilidad, en un contexto donde el automóvil propio pierde relevancia pese a la alta disponibilidad en el país.
Datos presentados por Kantar revelan que el 41% de los usuarios utiliza apps por seguridad al salir de noche, mientras que 36% lo hace por comodidad, consolidando estos factores como los principales impulsores del cambio en los hábitos de transporte. A esto se suma que 35% valora la flexibilidad de pago y otro 35% prioriza la seguridad dependiendo de la zona, lo que refuerza el papel de estas plataformas como una solución frente a riesgos urbanos.
Sin embargo, el dato más relevante apunta a un problema estructural: el 27% de los usuarios recurre a aplicaciones por la falta de estacionamiento, mientras que las búsquedas de “estacionamiento cerca de mí” han crecido 84% en los últimos cuatro años, evidenciando la presión sobre la infraestructura urbana.
Este cambio ocurre en un mercado con cerca de 40 millones de automóviles en circulación, donde menos del 30% de los usuarios utiliza su coche diariamente, lo que refleja una subutilización del parque vehicular y una transformación en la lógica de movilidad, que pasa de la propiedad al acceso bajo demanda.
Durante una conferencia de prensa donde se presentaron los resultados del estudio “Así se mueve México”, Paloma Sevy de Kantar México señaló que 80% de los usuarios ya ha utilizado medios alternativos como mototaxis, aplicaciones o esquemas de viajes compartidos, lo que confirma una diversificación en las formas de traslado.
El fenómeno es más evidente en zonas metropolitanas. En la Ciudad de México y el Estado de México se concentra alrededor del 30% del parque vehicular nacional, con una relación cercana a un automóvil por cada 1.4 habitantes. No obstante, la alta disponibilidad no se traduce en uso frecuente, lo que abre espacio para modelos más flexibles.
Como resultado, las aplicaciones han ganado participación en el gasto de los usuarios. Actualmente, 63% recurre a estas plataformas como sustituto del automóvil, mientras que más del 50% ya las prefiere frente a taxis tradicionales, consolidando su avance en el mercado.
El tamaño del fenómeno también es relevante: en las principales zonas metropolitanas se registran 260 millones de desplazamientos mensuales, de los cuales 68% corresponde a traslados por trabajo o estudio, lo que posiciona a la movilidad como un factor clave para la productividad económica.
En este contexto, Juan Andrés Panamá, Director General de DiDi Latinoamérica, destacó que la plataforma ha superado los 3 mil millones de viajes y 20 mil millones de kilómetros recorridos en México, con presencia en más de 70 ciudades, lo que refleja la escala que han alcanzado estos servicios dentro del sistema urbano.
Además, cerca del 30% de los viajes en apps se conecta con transporte público, lo que posiciona a estas plataformas como un eslabón dentro del ecosistema de movilidad, más que como un servicio aislado.
En paralelo, la micromovilidad comienza a ganar terreno en trayectos cortos. Las búsquedas de scooters y motocicletas alcanzan cerca de 2 millones al año, impulsadas por su menor costo frente al automóvil.
Asimismo, la movilidad sustentable registra un crecimiento de 22% anual y 38% en cuatro años, reflejando una transición hacia modelos más eficientes.
