El Departamento del Tesoro de Estados Unidos reforzó la vigilancia sobre operaciones financieras en la frontera con México al ampliar una orden especial que obligará a empresas de servicios financieros a reportar transacciones en efectivo desde 1,000 hasta 10,000 dólares, medida dirigida a combatir el lavado de dinero vinculado a cárteles del narcotráfico.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) emitió una Orden de Orientación Geográfica (GTO) que obliga a casas de cambio, fintech y otras entidades no bancarias a registrar y reportar estas operaciones, además de verificar la identidad de los clientes que realicen dichas transacciones.
La disposición, publicada en el Federal Register, aplica en zonas clave de la frontera suroeste de Estados Unidos. En Texas abarca los condados de Cameron, El Paso, Hidalgo, Maverick y Webb; en Arizona incluye Maricopa y Pima; mientras que en California alcanza áreas de los condados Imperial y San Diego. También se amplía a Nuevo México con Bernalillo, Doña Ana y San Juan.
La orden entró en vigor el 7 de marzo de 2026 y estará vigente hasta el 2 de septiembre de 2026, con un periodo de 30 días de cumplimiento para las empresas obligadas a reportar, por lo que los informes deberán comenzar a presentarse a partir del 6 de abril de 2026.
El Tesoro estadounidense argumentó que los cárteles han utilizado el sistema financiero para mover recursos provenientes del narcotráfico, por lo que la medida busca cerrar rutas de lavado de dinero y fortalecer la inteligencia financiera en la región fronteriza.

