La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios su tasa de interés por segunda reunión consecutiva, en una decisión alineada con las expectativas del mercado, pero acompañada de un ajuste relevante en sus previsiones: el banco central elevó su estimación de inflación a 2.7% hacia 2026, por encima del 2.4% proyectado previamente.
En su comunicado, la Fed advirtió que el impacto económico de la guerra en Medio Oriente sigue siendo incierto, un factor que añade presión a su estrategia de política monetaria en un entorno global volátil.
Esta cautela refuerza la expectativa de que los recortes de tasas podrían retrasarse más de lo previsto, pese a la desaceleración inflacionaria registrada en meses recientes.

