La adopción de inteligencia artificial avanza entre las empresas, pero su integración profunda en los modelos de negocio todavía es limitada. Aunque 85% de las organizaciones espera personalizar agentes de IA para necesidades específicas, apenas 34% afirma utilizar esta tecnología para transformar de manera significativa su modelo operativo, de acuerdo con datos de Deloitte citados por KIO IT Services.
La brecha abre una nueva etapa para el mercado tecnológico: llevar la inteligencia artificial más allá de asistentes, pruebas piloto y automatizaciones aisladas, hacia procesos capaces de reducir costos, anticipar fallas y acelerar decisiones.
En ese contexto, la firma mexicana KIO IT Services presentó The BREAK, un portafolio enfocado en tres problemas que pueden tener un impacto directo en los resultados financieros de las compañías.
La propuesta incluye Prophecy, orientada a detectar señales y anticipar fallas; SymphonIA, diseñada para automatizar decisiones y procesos, y SincronIA, enfocada en la conciliación de operaciones fiscales.

El planteamiento apunta principalmente a industrias como manufactura, comercio minorista, servicios financieros y seguros, donde una interrupción operativa, retrasos en la toma de decisiones o inconsistencias fiscales pueden traducirse en pérdidas económicas.
Durante la presentación, directivos de Coppel, Adobe y Prosci coincidieron en que el reto ya no consiste únicamente en incorporar herramientas de inteligencia artificial, sino en modificar procesos internos, estructuras de liderazgo y capacidades del personal.
Rogelio Aguayo, CTO de Coppel, señaló que sectores como el retail requieren abandonar decisiones diseñadas bajo horizontes rígidos de varios años para adoptar esquemas con mayor capacidad de respuesta.
En tanto, representantes de Prosci y Adobe destacaron la necesidad de preparar a los trabajadores para convivir con sistemas cada vez más autónomos y de vincular las capacidades tecnológicas con problemas concretos de los clientes.
Para KIO, el desafío para las organizaciones será identificar en qué procesos la IA puede generar un retorno medible, en momentos en que esperar a que otros sectores prueben primero los casos de uso también puede representar una pérdida de ventaja competitiva.

