La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR) ha detectado casos en los que gestores modifican artificialmente el salario de trabajadores para aumentar el monto que pueden retirar de su Afore por desempleo, una práctica que deja rastro en los sistemas y que puede derivar en reportes ante el SAT y el IMSS.
En entrevista con Novus News MX, Julio César Cervantes Parra, presidente de la CONSAR, explicó que algunos intermediarios registran temporalmente salarios superiores a los que realmente percibía el trabajador para elevar el cálculo del retiro. Como ejemplo, señaló que una persona con un ingreso mensual de alrededor de 12 mil pesos puede ser llevada artificialmente hasta niveles salariales mayores con el propósito de obtener más recursos de la cuenta individual.
Cervantes aseguró que este tipo de movimientos puede ser identificado por las autoridades. “Nosotros nos damos cuenta cada cuando hacen eso y los reportamos ante el SAT y ante el IMSS”, señaló. Añadió que, cuando se detecta la modificación, queda identificado tanto el trabajador como la empresa que participó en el registro irregular.
La manipulación salarial forma parte de un problema más amplio relacionado con los llamados “coyotes” o gestores no autorizados, quienes ofrecen tramitar retiros por desempleo a cambio de una comisión, pese a que el procedimiento puede realizarse directamente y sin costo ante las Afores. Cervantes explicó que algunos intermediarios pueden prometer al trabajador un retiro de alrededor de 35 mil pesos y posteriormente cobrar cerca de 10 mil pesos por realizar la gestión.
Retiros por desempleo también reducen semanas de cotización
El costo para el trabajador no termina en la comisión que puede cobrar un intermediario. El presidente de la CONSAR recordó que el retiro por desempleo está contemplado en la ley y constituye un derecho, pero utilizarlo disminuye semanas de cotización, uno de los elementos necesarios para alcanzar posteriormente una pensión.
Actualmente, explicó Cervantes, el sistema se encuentra en un periodo de transición en el número de semanas requeridas para pensionarse, hasta alcanzar las 1,000 semanas en 2031. Por ello, retirar recursos sin considerar ese efecto puede significar utilizar hoy una parte del patrimonio a costa de reducir temporalmente las semanas acumuladas para el retiro.
La recomendación de la CONSAR es recurrir a este mecanismo únicamente cuando exista una necesidad económica y realizar el procedimiento directamente con la administradora correspondiente o mediante los canales oficiales, evitando gestores que ofrecen aumentar artificialmente el monto disponible.
Casi 17 millones de trabajadores no saben dónde está su Afore
Los retiros irregulares son sólo una parte de los problemas que enfrenta el sistema. Cervantes aseguró que casi 17 millones de trabajadores en México no tienen claridad sobre dónde se encuentra su cuenta individual, debido, entre otras razones, a que nunca eligieron formalmente una Afore, no concluyeron su registro o dejaron de recibir su estado de cuenta.
El desconocimiento está relacionado también con algunas de las principales dificultades que llegan a las administradoras. Una de las más frecuentes, explicó, es que los trabajadores dejan de recibir su estado de cuenta porque la Afore conserva un domicilio desactualizado. En otros casos, los usuarios buscan realizar trámites digitales, pero no pueden completarlos porque su expediente electrónico todavía carece de fotografía, datos biométricos u otros elementos necesarios para comprobar plenamente su identidad.
Cervantes señaló que mantener actualizado el expediente no sólo facilita los trámites, sino que refuerza la protección de la cuenta frente a posibles intentos de suplantación de identidad. A estas dificultades se agregan las cuentas de trabajadores fallecidos cuyos familiares buscan recuperar los recursos acumulados, una situación que puede complicarse cuando el titular no dejó beneficiarios registrados.
La CONSAR recomienda realizar ese registro durante la vida laboral, ya que, si el trabajador fallece sin haberlo hecho, los familiares pueden requerir trámites adicionales e incluso acudir a otras instancias para acreditar su derecho sobre los recursos.
Sólo 7.8% ahorra voluntariamente para su retiro
Más allá de la localización de las cuentas y los problemas administrativos, uno de los principales retos del sistema se encuentra en incrementar el ahorro para la jubilación. Durante la entrevista, Cervantes fue cuestionado sobre el análisis de la propia CONSAR que señala que apenas 7.8% de quienes tienen una Afore realiza ahorro voluntario.
El funcionario reconoció que el nivel de ingreso influye en la capacidad de una persona para destinar recursos adicionales a su cuenta individual, aunque consideró que no explica por sí solo el bajo nivel de participación. Entre las alternativas disponibles mencionó programas de microahorro, aportaciones domiciliadas y depósitos desde cantidades pequeñas, con la intención de que el trabajador pueda comenzar a incrementar gradualmente su patrimonio sin depender de aportaciones elevadas.
Cervantes destacó que la planeación debe comenzar desde los primeros años laborales y no cuando el trabajador está próximo a pensionarse. Para ello, la CONSAR dispone de calculadoras que permiten estimar una pensión a partir de variables como edad, salario, saldo acumulado y semanas cotizadas. El seguimiento de estas últimas es particularmente relevante, sostuvo, porque pueden determinar si una persona logra cumplir los requisitos para obtener una pensión.
La anticipación también permite que los recursos permanezcan invertidos durante más tiempo y aprovechen el efecto del interés compuesto, por lo que Cervantes recomendó que los trabajadores conozcan desde etapas tempranas cuánto tienen acumulado, cuánto podrían recibir al jubilarse y qué aportación adicional necesitarían para acercarse a la pensión que esperan.
Parte de estas dudas podrán resolverse durante la Feria de las Afores y el Ahorro para el Retiro, que la CONSAR realizará del 8 al 12 de octubre en la alcaldía Iztacalco, donde los trabajadores podrán efectuar más de 40 trámites gratuitos, entre ellos localizar su cuenta individual, actualizar información, registrar beneficiarios y consultar aspectos relacionados con semanas cotizadas, vivienda y seguridad social.
Para Cervantes, el reto no se limita a que los trabajadores acumulen más dinero en su Afore, sino a que conozcan cómo funciona su cuenta y comprendan las consecuencias de las decisiones que toman sobre esos recursos. Inflar artificialmente un salario para retirar una cantidad mayor, recurrir a un gestor, desconocer dónde está la cuenta o posponer durante años el ahorro voluntario son decisiones y problemas distintos, pero todos pueden terminar afectando el patrimonio disponible al momento de la jubilación.
