El programa Directo a México, utilizado para transferencias electrónicas entre Estados Unidos y México, dejará de operar el 20 de noviembre de 2026, luego de que la Reserva Federal estadounidense decidiera discontinuar este servicio de pagos transfronterizos.
El cierre es relevante para el sistema financiero mexicano porque el mecanismo ha funcionado como un canal para transferir recursos desde instituciones financieras participantes en Estados Unidos hacia cuentas de depósito en México, con un flujo concentrado principalmente en pagos de pensiones del gobierno estadounidense.
Banco de México informó que la decisión forma parte del cierre de servicios que la Reserva Federal también ha realizado en otros corredores de pagos transfronterizos.
Hasta la fecha de conclusión, Directo a México continuará operando con normalidad y procesará todas las transacciones realizadas antes del 20 de noviembre, aseguró Banxico.
Para garantizar una salida segura, ambos bancos centrales trabajan de manera coordinada bajo los Principios para las Infraestructuras del Mercado Financiero, emitidos por el Banco de Pagos Internacionales y la Organización Internacional de Comisiones de Valores.
El fin del programa obligará a usuarios e instituciones que actualmente utilizan este canal a migrar hacia otros mecanismos disponibles para transferir recursos desde Estados Unidos hacia México.
Banxico señaló que dará seguimiento al proceso para asegurar un cierre ordenado, eficiente y sin afectaciones en la liquidación de operaciones pendientes.
La desaparición de Directo a México representa un ajuste en la infraestructura financiera bilateral, particularmente para los pagos de pensiones estadounidenses depositadas directamente en cuentas mexicanas.

