El peso mexicano enfrenta un nuevo episodio de presión cambiaria, luego de convertirse en la moneda con la mayor depreciación dentro de la canasta de divisas más operadas seguida por Banamex durante septiembre, con una caída de 6.3%, mientras el mercado comienza a descontar un menor diferencial de tasas entre México y Estados Unidos.
La moneda mexicana rompió por segunda ocasión en 2026 la barrera de 18 pesos por dólar y llegó a superar los 18.30 pesos de forma intradía a inicios de octubre. Ante este escenario, Análisis de Inversiones de Banamex ubicó una segunda zona de resistencia en 18.50 pesos por dólar.
El movimiento cobra relevancia para los mercados porque ocurre mientras se reduce una de las ventajas que había respaldado al peso: el diferencial entre las tasas de interés de México y Estados Unidos.
De acuerdo con el análisis, ese spread se encuentra actualmente en 250 puntos base, pero los inversionistas parecen comenzar a incorporar un escenario de apenas 225 puntos base si la Reserva Federal concreta un nuevo aumento de tasas en diciembre.
La presión ya se reflejó durante la última semana analizada. El peso perdió 2.6% y cerró alrededor de 18.20 unidades por dólar, mientras Banamex señaló que un rompimiento sostenido de los 18.30 pesos podría abrir la puerta hacia los 18.50 pesos.
El ajuste cambiario también coincide con un entorno más complejo para los activos mexicanos. Desde el mínimo de 16.88 pesos registrado el 9 de septiembre, el tipo de cambio acumuló una depreciación de 8.3%; en ese mismo periodo, el S&P/BMV IPC retrocedió 1.6%.
A la presión del dólar se suma el comportamiento de las tasas locales. En septiembre, la curva de Bonos M aumentó en promedio 30 puntos base, con el bono a 10 años en 9.61% y el de 30 años en 10.20%. En contraste, los Cetes a 28 días descendieron a 6.01%, su menor nivel desde febrero de 2022.
Para el mercado, el peso comienza a perder parte del soporte que le otorgaban las altas tasas mexicanas, mientras las decisiones de la Reserva Federal vuelven a colocarse como uno de los principales factores de riesgo para el cierre de 2026.
