La producción de ostión en Tamiahua, Veracruz, recibirá una inversión de 3.5 millones de pesos por parte de Scotiabank y la empresa canadiense TC Energy, como parte de una iniciativa que busca recuperar la actividad ostrícola, mejorar los ingresos familiares y fortalecer la participación de las mujeres en la economía local.
El proyecto, que contará con asistencia técnica del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), tiene como objetivo incrementar entre 15 y 20% la producción de ostión en un periodo de 13 meses, mediante la incorporación de nuevas tecnologías de cultivo y capacitación especializada.
La iniciativa beneficiará directamente a 35 familias de las comunidades de Zanjita y Majahual, con especial atención a cooperativas integradas por mujeres nahuas y afromexicanas, quienes desempeñan un papel importante en la actividad pesquera de la región.
Producción ostrícola enfrenta desafíos
México se encuentra entre los 10 principales proveedores de ostión a nivel mundial. Sin embargo, la actividad enfrenta dificultades relacionadas con la disminución de bancos naturales, el acceso limitado a tecnologías de cultivo y las condiciones de comercialización.
En Tamiahua, donde la extracción y producción de ostión representan una fuente de ingresos para las comunidades costeras, estos factores han contribuido a la reducción de los volúmenes de producción regional.
Para atender esta situación, la alianza contempla instalar un sistema de cultivo suspendido, tecnología que permite desarrollar la actividad con menor presión sobre los bancos naturales de la laguna.
Además, se impartirá capacitación en prácticas productivas, organización de cooperativas y comercialización, con la finalidad de fortalecer la autonomía económica de las unidades productivas.
Gregory Romero, presidente de Ductos de Gas Natural en México de TC Energy, destacó que la cooperación entre México y Canadá puede traducirse en oportunidades económicas para las comunidades cuando se combina la inversión privada con el conocimiento local.
Mujeres, al frente de la actividad productiva
Uno de los componentes centrales del programa será la formación de 35 mujeres líderes para fortalecer sus capacidades empresariales y ampliar su participación en las decisiones relacionadas con la producción y comercialización.
Entre las participantes destacan Martina, con casi 40 años de experiencia en la actividad; Yazmín, con dos décadas de trayectoria, y Sandy, quien representa a una nueva generación de productoras.
Pablo Elek, director general de Scotiabank México, señaló que impulsar el liderazgo femenino también implica facilitar el acceso a herramientas tecnológicas y nuevos mercados.
“Invertir en las mujeres significa ampliar sus oportunidades de acceso a la tecnología, a los mercados y su espacio de decisión”, afirmó.
Por su parte, Silvia Morimoto, representante residente del PNUD en México, explicó que la intervención busca mejorar las capacidades productivas, organizativas y comerciales de las comunidades durante los próximos 13 meses.
La representante del organismo internacional destacó que el acompañamiento técnico estará dirigido a 35 familias y 35 mujeres líderes, con el propósito de que puedan mantener y desarrollar la actividad ostrícola una vez concluido el programa.
Con esta inversión, las empresas y el PNUD buscan establecer un modelo de producción sostenible que contribuya a recuperar la actividad económica de Tamiahua, reducir la presión sobre los ecosistemas acuáticos y generar mayores oportunidades de ingresos para las familias pesqueras.
