En México, tres de cada 10 residuos generados son orgánicos, lo que representa una oportunidad de negocio para la agroindustria, que busca transformar los desechos en recursos productivos y reducir sus costos operativos.
Durante el Foro Económico Industrial Mujer Agro (FEIMA), empresarias y académicas advirtieron que el sector agroalimentario necesita modificar sus procesos de producción para aprovechar materiales que actualmente terminan en la basura.
Edna Hernández Cázares, presidenta de Vonetto Carnes Selectas del Bajío, señaló que el modelo tradicional de extraer, producir y desechar resulta insostenible, por lo que planteó impulsar alianzas empresariales que permitan convertir los residuos en nuevas fuentes de ingresos.
Adriana Potter, presidenta de la Cámara Oficial Mexicana de Empresarios (COME), sostuvo que México dispone de tecnología para detectar fuentes de contaminación en ríos y mantos acuíferos, pero cuestionó la falta de apertura gubernamental para implementar estas soluciones.
En tanto, Julieta Domínguez Soberanes, académica de la Universidad Panamericana, alertó sobre los riesgos que podrían enfrentar las actividades agrícolas ante fenómenos climáticos extremos.
Las especialistas coincidieron en que la economía circular debe dejar de ser únicamente un compromiso ambiental y convertirse en una estrategia de rentabilidad para las empresas mexicanas.
