El Banco Mundial (BM) mantuvo sin cambios su expectativa de crecimiento para la economía mexicana en 2026 y estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) avanzará apenas 1.3%, en un entorno marcado por la incertidumbre internacional, las tensiones geopolíticas y la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En su más reciente informe de perspectivas económicas, el organismo internacional advirtió que el desempeño económico del país seguirá condicionado por factores externos, especialmente por la estrecha relación comercial con Estados Unidos, principal socio de México y destino de más del 80% de sus exportaciones.
De acuerdo con el Banco Mundial, la revisión del T-MEC podría convertirse en uno de los principales focos de incertidumbre para los inversionistas y las empresas instaladas en la región de Norteamérica. A ello se suma la volatilidad derivada de los conflictos geopolíticos en Medio Oriente, que continúan presionando los mercados energéticos y las cadenas globales de suministro.
El organismo explicó que las perspectivas económicas de México dependen principalmente del comportamiento de la demanda interna y de las condiciones del comercio exterior. Sin embargo, destacó que el país cuenta con ciertos elementos de resiliencia frente a los choques internacionales.
Entre ellos mencionó una posición comercial energética relativamente equilibrada y las medidas fiscales implementadas para reducir el impacto de las fluctuaciones en los costos de la energía, factores que han permitido amortiguar parte de los efectos derivados de la volatilidad global.
Pese al crecimiento moderado previsto para este año, el Banco Mundial considera que la actividad económica mexicana podría mostrar una recuperación gradual en los próximos años. El organismo anticipa que la expansión económica se fortalecerá a partir de 2027, impulsada por una mejora en la inversión y una mayor estabilidad en la demanda externa.
La proyección del BM contrasta con las expectativas más optimistas presentadas por autoridades mexicanas y algunos analistas privados, quienes prevén un desempeño económico superior. No obstante, el organismo internacional reiteró que el panorama para México seguirá estrechamente ligado a la evolución de la economía estadounidense y al resultado de las negociaciones comerciales en la región.
Para el sector empresarial, la revisión del T-MEC y la evolución del comercio internacional serán factores clave para definir el ritmo de crecimiento de la economía mexicana durante los próximos años.

