La confianza de los consumidores mexicanos perdió fuerza en septiembre de 2026 y encendió una señal de cautela para el consumo interno. El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por el INEGI y Banco de México, se ubicó en 45.1 puntos, una caída mensual de 1.2 puntos y de 1.0 punto frente a septiembre de 2025.
El deterioro fue generalizado. La percepción sobre la situación económica actual de los hogares cayó 1.9 puntos frente a agosto, mientras que la expectativa sobre la situación de las familias dentro de 12 meses descendió 1.5 puntos. La evaluación sobre la economía actual del país retrocedió 1.3 puntos y la expectativa para México en los próximos 12 meses disminuyó 0.9 puntos.
Uno de los datos más relevantes para empresas y tomadores de decisiones aparece en las expectativas sobre el futuro. El indicador que mide cómo ven los consumidores la economía del país dentro de un año se situó en 44.7 puntos, con una baja anual de 2.7 puntos.
La percepción sobre el empleo en los próximos 12 meses cayó aún más: 2.8 puntos respecto al mismo mes de 2025, hasta ubicarse en 44.5 puntos.
También se debilitó la disposición para realizar compras importantes. El componente sobre posibilidades actuales para adquirir bienes duraderos, como muebles, televisores o electrodomésticos, cayó 0.5 puntos mensual, hasta 32.0 puntos.
Los indicadores complementarios muestran un consumidor más precavido. Las condiciones para ahorrar durante los próximos 12 meses bajaron 1.3 puntos mensual y 1.4 puntos anual, mientras que las posibilidades de salir de vacaciones retrocedieron 1.1 puntos mensual.
La intención de comprar, construir o remodelar una vivienda también disminuyó 1.5 puntos frente al mes previo, mientras que la planeación para adquirir un automóvil nuevo o usado cayó 0.3 puntos mensual y 1.5 puntos anual.
El descenso resulta relevante para la actividad económica porque la confianza influye en decisiones de gasto, ahorro y compras de largo plazo. Aunque el indicador no anticipa por sí solo una contracción del consumo, el retroceso simultáneo en todos sus componentes muestra un entorno de mayor cautela entre los hogares mexicanos al cierre del tercer trimestre de 2026.

