La economía en México dio una pequeña señal de mejora en febrero, pero todavía se mueve con cautela. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la actividad económica creció apenas 0.1% frente a enero, lo que indica que, aunque hay avance, es muy ligero tras la caída del mes anterior.
¿Dónde se vio lo positivo? Principalmente en la industria. Las fábricas, la minería y la construcción ayudaron a empujar la economía. Por ejemplo, la manufactura —es decir, lo que se produce en fábricas— fue la que más creció. Esto suele ser una buena señal porque está ligado al empleo y a la producción.
El campo (agricultura y ganadería) tuvo una ligera caída, y algo importante: el comercio y los servicios —donde trabaja la mayoría de las personas— también bajaron un poco. Esto puede reflejar que la gente está gastando con más cuidado.
Si se compara con el año pasado, la economía en realidad está un poco más débil, con una caída de 0.3%. Esto significa que, aunque hay pequeños avances mensuales, el crecimiento general aún no se consolida.
Sin duda, la economía mexicana se está estabilizando poco a poco, impulsada por la industria, pero el consumo y los servicios todavía no despegan del todo, lo que mantiene un escenario de crecimiento lento.

