México entrará a 2026 con un crecimiento económico limitado y presiones persistentes sobre la inflación, en un entorno marcado por la cautela de los inversionistas y la debilidad estructural de la economía. De acuerdo con estimaciones de Finamex, el Producto Interno Bruto (PIB) del país crecerá apenas 1.11% en 2026, mientras que la inflación cerrará el año en 4.10%, por encima del objetivo del Banco de México.
Durante la presentación de las perspectivas económicas, Víctor Gómez, director de Análisis Económico de la casa de bolsa, detalló que el tipo de cambio se mantendría en torno a 18.50 pesos por dólar, en tanto que la tasa de interés interbancaria cerraría el año en 6.50%, reflejo de un proceso gradual de normalización monetaria, pero aún restrictivo para el crédito y la inversión.
Para 2027, Finamex anticipa una ligera mejora, con un crecimiento de 1.8% y una inflación de 3.76%. Sin embargo, el economista advirtió que este repunte no representa un cambio de tendencia, sino una recuperación marginal frente a un entorno que sigue condicionado por factores estructurales.
En respuesta a una pregunta de Novus News Mx, Gómez señaló que las proyecciones de crecimiento por debajo de 2% no son coyunturales, sino resultado de cambios institucionales que han elevado la incertidumbre y afectado de manera más permanente a la inversión productiva. Entre ellos, mencionó reformas políticas y decisiones regulatorias que han debilitado la confianza del sector privado.
“El crecimiento potencial del país se ha reducido. Sin un fortalecimiento institucional que devuelva certidumbre a los inversionistas, México difícilmente podrá crecer por arriba de 2% de forma sostenida”, afirmó.
No obstante, el economista subrayó que el proceso de revisión del T-MEC abre una ventana de oportunidad. Si el acuerdo logra traducirse en mayor integración productiva y en mecanismos de financiamiento de largo plazo, el impacto podría ser positivo y contrarrestar parcialmente las actuales limitaciones de crecimiento.

