Las empresas mexicanas del mercado medio —compañías con operaciones consolidadas, presencia regional y capacidad de escalar internacionalmente— entraron en una fase de ajuste estratégico ante un entorno global más exigente y competitivo. Así lo revela el más reciente International Business Report (IBR) de Salles Sainz Grant Thornton, que muestra una caída en las expectativas de corto plazo, pero una mayor claridad sobre las prioridades de inversión.
El estudio de Salles Sainz Grant Thornton, indica que 44.9% de las empresas identifica a la competencia como su principal preocupación, mientras que la expectativa de rentabilidad descendió 10 puntos porcentuales en un solo trimestre, al pasar de 65.2% a 55.1%. A ello se suma una menor confianza en el crecimiento fuera del mercado nacional: la expectativa de ingresos internacionales cayó de 59.8% a 49.4%.
Este ajuste ocurre en un contexto donde organismos como la OCDE y el Banco Mundial anticipan que 2026 estará marcado por cadenas globales más competidas, mayor presión tecnológica y estándares más estrictos de calidad y trazabilidad.
Ante este escenario, la diferenciación se consolida como el principal factor competitivo. La inversión en tecnología lidera las prioridades (73%), seguida del fortalecimiento de marca (65.2%), reflejando un cambio de enfoque: competir menos por precio y más por valor, eficiencia y confiabilidad.
