El margen fiscal del Gobierno mexicano se ha reducido a niveles críticos, al punto de que solo 8% del PIB —equivalente a 32% de los ingresos presupuestarios— queda disponible para gasto discrecional, advirtió BBVA México al analizar los Precriterios Generales de Política Económica 2027.
La institución destacó que, si bien la estrategia mantiene una línea de disciplina fiscal, el espacio de maniobra es cada vez más limitado debido al crecimiento del gasto obligatorio, particularmente en pensiones, servicio de deuda y transferencias federales.
Este estrechamiento ocurre en un entorno de desaceleración económica e incertidumbre externa, lo que eleva el riesgo de que los ingresos públicos sean menores a lo previsto. Bajo este escenario, la meta oficial de reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público de -4.1% del PIB en 2026 a -3.5% en 2027 podría no cumplirse sin recortes adicionales al gasto.
BBVA también alertó que los supuestos del Gobierno sobre crecimiento e inflación son más optimistas que los del mercado, lo que incrementa la probabilidad de desviaciones fiscales.
Ante este panorama, el banco subrayó la urgencia de una reforma fiscal que amplíe la base tributaria y permita financiar inversión en infraestructura, salud y educación, sin comprometer la estabilidad macroeconómica del país.

