La tecnología se consolida como un factor decisivo en la industria cinematográfica. De acuerdo con Dolby, 8 de cada 10 (80%) películas finalistas en la temporada de premios integraron soluciones como Dolby Atmos y Dolby Vision, evidenciando un cambio estructural en la forma en que se producen y consumen contenidos audiovisuales.
Más allá del guion o las actuaciones, el sonido y la imagen se posicionan como elementos clave en la narrativa. Tecnologías como Dolby Atmos permiten ubicar hasta 128 objetos de audio en un entorno tridimensional, mientras que Dolby Vision amplía el rango dinámico de color y contraste, elevando la experiencia visual tanto en salas como en dispositivos personales.
Este avance también responde a un cambio en el consumo. Con el crecimiento del streaming y el consumo en casa, mercados como México y Brasil demandan experiencias más inmersivas fuera del cine tradicional, impulsando la adopción de estos estándares en televisores, smartphones y plataformas digitales.
Victor Méndez, director de Dolby para América Latina, señaló que esta evolución permite a los creadores trabajar con mayor precisión emocional y espacial, transformando la manera en que las historias conectan con el público.
Así, la tecnología deja de ser un complemento para convertirse en un diferenciador competitivo en una industria donde la experiencia del usuario define el éxito de una producción.

