WBA Blindajes Alemanes cumplió 30 años de operación en México con más de 14 mil vehículos blindados, una planta de producción superior a 12 mil metros cuadrados en el Estado de México y una plantilla de más de 300 trabajadores especializados, cifras que reflejan la evolución de una industria cada vez más ligada a manufactura avanzada, tecnología y seguridad.
La empresa, encabezada por su director general, Esteban Hernández, informó que su estrategia se ha concentrado en desarrollar procesos industriales capaces de ofrecer mayor integridad balística y adaptarse a usuarios más exigentes.
Uno de sus principales activos es la adopción de tecnología tipo OEM, concepto asociado con estándares de fabricante de equipo original, que le ha permitido trabajar en distintos momentos con marcas como BMW, Jeep, Mercedes-Benz, Audi, Volkswagen y Porsche mediante procesos de validación y pruebas.
La compañía también desarrolló el sistema patentado Armor Guard, que incorpora cristales blindados avanzados, fibras aramidas y soluciones orientadas a reducir puntos vulnerables en la estructura del vehículo.
Desde su planta en el Estado de México, WBA opera procesos con tecnología CNC, materiales termoformados, aramidas, polietilenos y sistemas de soldadura de alta precisión para fabricar piezas con geometrías complejas y disminuir huecos balísticos.
La empresa asegura haber alcanzado en 2020 la llamada quinta generación del blindaje automotriz, además de contar con certificaciones obtenidas mediante pruebas balísticas y crash test en México y otros mercados.
Actualmente, WBA Blindajes Alemanes ofrece en México 11 alternativas comerciales de blindaje vehicular, entre niveles y subniveles reconocidos por la industria.
Además de México, la firma mantiene presencia en Alemania, Colombia, Argentina, Venezuela y Brasil, mientras que parte de sus vehículos blindados ha circulado en los cinco continentes.
A tres décadas de su llegada al mercado mexicano, la compañía busca reforzar su apuesta por tecnología, manufactura especializada y protección balística en un entorno donde la seguridad vehicular mantiene una demanda creciente.

