En México, la planeación del retiro comienza mucho antes de la edad de jubilación y pasa, necesariamente, por tener la Cuenta Individual de Afore correctamente integrada y actualizada, un factor que puede marcar la diferencia entre un retiro estable o uno con incertidumbre financiera, advirtió Afore XXI Banorte.
Datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) indican que no basta con estar afiliado a una administradora: los trabajadores deben verificar que su información personal esté completa y vigente para evitar retrasos, trámites innecesarios o incluso riesgos de suplantación de identidad. En el país, todas las personas que cotizan al Instituto Mexicano del Seguro Social o al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado cuentan con una Cuenta Individual donde se concentran aportaciones del trabajador, el empleador y el Estado.
Uno de los puntos críticos es el registro de datos biométricos, herramienta que refuerza la seguridad de los recursos y reduce el riesgo de fraudes. A ello se suma la revisión periódica del estado de cuenta cuatrimestral, que permite dar seguimiento a rendimientos y aportaciones.
Además, la administradora subraya que el Ahorro Voluntario puede incrementar de forma significativa el monto final de la pensión, incluso con aportaciones pequeñas pero constantes. Para el sector financiero, mantener la Afore en orden ya no es un trámite, sino una decisión estratégica de largo plazo.

