La economía mexicana mostró señales mixtas al cierre de 2025 y comienzos de 2026: mientras la actividad manufacturera perdió impulso, el consumo interno mantuvo su dinamismo y el peso mexicano enfrenta nuevas presiones ante la revisión del T-MEC.
De acuerdo con el reporte económico de Banamex Estudios Económicos, la producción manufacturera cayó 0.1% mensual en diciembre, aunque registró un crecimiento anual de 2.9%, reflejando una desaceleración moderada en uno de los sectores clave para las exportaciones.
El informe señala que las horas trabajadas también disminuyeron 0.1% mensual, mientras el personal ocupado se mantuvo sin cambios. En contraste, la remuneración media del sector aumentó 1.0% y la capacidad instalada se ubicó en 79.8%, indicador que sugiere estabilidad operativa pese a la menor actividad.
Por el lado de la demanda interna, el indicador oportuno de consumo privado del INEGI avanzó 0.3% mensual en diciembre (4.5% anual) y 0.1% en enero (4.4% anual), consolidando al consumo como el principal motor económico en el arranque del año.
En los mercados financieros, el llamado “super peso” mostró señales de freno ante tensiones previas a la revisión del T-MEC y comentarios del expresidente Donald Trump sobre una posible salida de EE.UU. del tratado.
Este escenario introduce incertidumbre cambiaria y comercial, en un momento en que México depende del nearshoring y del comercio regional para sostener su crecimiento.

