El robo de autos en México mantiene una tendencia descendente, pero continúa representando un riesgo relevante para los conductores, especialmente en modelos de alta demanda comercial y logística.
Entre febrero de 2025 y enero de 2026 se registraron 53,600 robos de autos asegurados, de los cuales cerca del 55% ocurrieron con violencia, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Por volumen total, los modelos más robados en el país fueron el Nissan Versa, con 2,163 unidades, seguido del Kenworth con 1,946 y la Nissan NP300 con 1,470.
Estos vehículos destacan por su amplia presencia en el parque vehicular y su uso intensivo en actividades comerciales, lo que facilita su comercialización ilegal o desmantelamiento.
En cuanto al nivel de violencia, el robo de autos se concentra en unidades utilizadas para transporte y logística. La Toyota Hilux Pick Up registra el mayor porcentaje de robo violento (83.8%), seguida de semirremolques caja seca (68.4%), International (68.1%), Kenworth (67.5%) y Freightliner (66.6%). Especialistas señalan que estas unidades suelen ser despojadas para bloquear carreteras, transportar mercancía robada o abastecer mercados ilícitos.
Aunque el porcentaje de robo violento ha disminuido frente al 62% registrado en 2020-2021, este delito aún representa más de la mitad de los casos, lo que evidencia un entorno de riesgo persistente para conductores y transportistas.
El impacto económico también es significativo. El robo de equipo pesado, esencial para las cadenas de suministro, sumó 8,779 unidades en el último periodo, mientras que las redes delictivas continúan trasladando vehículos entre entidades para dificultar su rastreo y recuperación.

