México podría capitalizar una oportunidad inédita en el Mundial de 2026: albergar los partidos de la Selección de Irán, en caso de que no puedan disputarse en Estados Unidos por el actual contexto geopolítico. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que el país no tiene inconveniente en recibir estos encuentros, aunque la decisión final dependerá de la FIFA.
El posible ajuste logístico abriría un ángulo de negocio relevante para México, uno de los tres países sede del torneo. De concretarse, implicaría mayor flujo turístico, ocupación hotelera y consumo en ciudades anfitrionas, en un evento que ya proyecta millones de visitantes y una derrama económica significativa en Norteamérica.
“Lo están revisando con la FIFA para determinar si es factible, ya que originalmente los partidos se disputarían en Estados Unidos; ahora se analiza si pueden realizarse en México.
Se está evaluando y, en su momento, se informará. México mantiene relaciones con todos los países del mundo; habrá que esperar a lo que determine la FIFA y, a partir de ello, se dará a conocer la decisión”, dijo.
La propuesta surge luego de que la embajada de Irán en México planteara la alternativa, mientras aumentan las tensiones tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. Incluso, figuras políticas en EU han sugerido limitar la participación iraní por razones de seguridad.
Sheinbaum indicó que México mantiene relaciones con todos los países, lo que facilitaría un escenario de recepción. Sin embargo, el factor clave será la evaluación de la FIFA en términos de logística, seguridad y operación. De aprobarse, México podría ampliar su protagonismo económico dentro del Mundial 2026.

