Banco Santander México reportó un sólido arranque de 2026 con un crecimiento de 6.5% interanual en su cartera de crédito, que alcanzó 986,446 millones de pesos al cierre del primer trimestre. Sin embargo, el dato más relevante para el mercado no fue el crédito, sino la rentabilidad: la utilidad neta del banco se disparó 34.3% anual, hasta 9,951 millones de pesos, impulsada por mayores ingresos financieros y una estricta disciplina en costos.
El resultado antes de impuestos ascendió a 14,434 millones de pesos, con un alza de 39.7%, reflejando una mejora estructural en la eficiencia operativa. El índice de eficiencia se ubicó en 38.02%, con una reducción de 575 puntos base interanual, mientras que los gastos administrativos cayeron 1.4% frente al mismo periodo de 2025 y 10.8% respecto al trimestre previo.
En términos de negocio, el crédito mostró un avance contenido, con crecimientos de 6.7% en individuos y 6.3% en cartera comercial. Destacó el dinamismo del financiamiento automotriz (+21.8%), hipotecas (+7.9%) y, especialmente, el segmento corporativo (+65.8%), impulsado por operaciones estructuradas. En contraste, el crédito a empresas retrocedió 1.8%, evidenciando un enfoque más selectivo hacia la rentabilidad.
La calidad de activos se mantuvo estable, con un índice de morosidad de 2.19%, menor al 2.33% de un año antes, aunque ligeramente superior al 2.04% del cierre de 2025. En paralelo, las provisiones crecieron 4.5% anual, alineadas al crecimiento del portafolio.
Del lado del fondeo, los depósitos superaron el billón de pesos, al ubicarse en 1.01 billones, con un crecimiento de 6.0% interanual, lo que confirma una base sólida y diversificada. Además, el índice de capitalización alcanzó 19.78%, uno de los niveles más altos del sistema, fortaleciendo su capacidad de expansión.
En el frente digital, el banco superó los 21.9 millones de clientes, de los cuales 8.5 millones son digitales, consolidando su estrategia tecnológica. Hacia adelante, el reto será sostener el crecimiento del crédito en un entorno selectivo, mientras mantiene la rentabilidad y calidad de cartera como ejes clave del negocio.

