La economía mexicana inició 2026 con un desempeño por debajo de lo esperado, al registrar un crecimiento de apenas 0.1% anual en el primer trimestre, una desaceleración significativa frente al 1.8% observado al cierre de 2025, de acuerdo con un análisis de Banorte. El resultado se ubicó también por debajo del consenso del mercado, que anticipaba un avance de 0.7%.
En su reporte, el grupo financiero destacó que, en términos trimestrales, el Producto Interno Bruto (PIB) retrocedió 0.8%, reflejando una caída generalizada en los principales sectores productivos. Las actividades primarias disminuyeron 1.4%, la industria cayó 1.1% y los servicios retrocedieron 0.6%, lo que evidencia un debilitamiento tanto en el frente interno como en componentes clave de la actividad económica.
El documento señala que la economía prácticamente se estancó en marzo, con una variación mensual de 0.0%, tras un comportamiento mixto en los sectores. Mientras los servicios mostraron un avance marginal de 0.3%, la industria volvió a caer 0.7% y el sector primario registró una contracción adicional, presionado por factores de producción.
No obstante, Banorte mantiene una perspectiva positiva hacia adelante. El análisis anticipa una recuperación en el segundo trimestre del año, impulsada principalmente por la derrama económica asociada al Mundial de Futbol que se celebrará en México a partir del 11 de junio. Este evento, junto con una eventual aceleración del gasto en infraestructura pública, podría detonar un crecimiento de hasta 1.5% trimestral.
Adicionalmente, el banco destacó el papel del sector externo como uno de los principales motores para 2026, ante la fortaleza de las exportaciones hacia Estados Unidos, pese a la incertidumbre derivada de la revisión del T-MEC. En este contexto, estima que la economía mexicana cerrará el año con un crecimiento de 1.8%.

