El WiFi en estadios, festivales y centros comerciales dejó de ser sólo un servicio para los visitantes: ahora también es una herramienta para reducir costos, conocer al consumidor y vender publicidad.
Procesar el tráfico de datos mediante redes WiFi puede resultar hasta 20 veces más barato que depender exclusivamente de las redes móviles, estimó Datawifi, empresa especializada en conectividad y análisis de audiencias.
La oportunidad crece con los hábitos digitales de millennials y centennials. El 74.3 por ciento de las personas que considera prioritario tener WiFi en hoteles, restaurantes, centros comerciales y sitios de entretenimiento tiene menos de 35 años.
En el Estadio Alfredo Harp Helú, un asistente joven puede consumir alrededor de 1.2 gigabytes durante un partido de beisbol o un concierto. El volumen equivale a enviar más de 4 mil imágenes de alta resolución por WhatsApp o transmitir cerca de 30 minutos de video en 4K.
Edwin Pardo, cofundador y director de Producto de Datawifi, advirtió que los usuarios más jóvenes tienen poca tolerancia a los procesos lentos de conexión. Si el acceso resulta complicado, pueden abandonar el establecimiento o punto de interés en menos de tres minutos.
Para los operadores, instalar infraestructura de alta capacidad permite administrar miles de conexiones simultáneas, identificar patrones de movilidad y desplegar promociones, campañas patrocinadas, trivias y contenidos personalizados.
El uso comercial de la información, sin embargo, deberá acompañarse de prácticas transparentes y mecanismos de seguridad como WPA3 para evitar afectaciones a la confianza de los consumidores.
La llegada de WiFi 7 ampliará el negocio, al ofrecer mayor velocidad y menor latencia para herramientas de inteligencia artificial, lentes inteligentes, computación espacial y videojuegos en la nube. Estos últimos pueden consumir hasta 3 gigabytes por cada hora de uso continuo.

