México tiene potencial para captar inversiones relacionadas con centros de datos por su cercanía con Estados Unidos, pero ampliar esa oportunidad más allá de ciudades como Querétaro, Monterrey y Guadalajara dependerá de factores como infraestructura eléctrica, conectividad, movilidad, dominio del inglés y disponibilidad de talento especializado.
En entrevista con Novus News MX, Rolando Blanco, CEO de Pentafon HR Solutions, señaló que, si bien algunas ciudades del país ya se posicionan como puntos estratégicos para recibir centros de datos, otras todavía no cuentan con las condiciones necesarias para competir por este tipo de proyectos.
“México tiene hoy un potencial muy amplio para poder ser ese captador de inversiones”, explicó Blanco, quien destacó la ubicación geográfica del país y su cercanía con Estados Unidos como una de sus principales ventajas.
Sin embargo, advirtió que la competitividad no depende únicamente de la ubicación. La infraestructura eléctrica y técnica, así como los canales de datos, representan factores relevantes para el desarrollo de esta industria.
De acuerdo con el directivo, Querétaro, Monterrey y Guadalajara se encuentran entre las ciudades que están ganando terreno como puntos importantes para recibir centros de datos. En contraste, otras localidades enfrentan limitaciones relacionadas con infraestructura eléctrica y movilidad, incluida la conectividad aérea necesaria para atender operaciones de esta naturaleza.
A ello se suma el idioma. Blanco estimó que alrededor de 92% de los centros de datos en el mundo se rigen y gestionan en inglés, por lo que consideró que la preparación de profesionales en este idioma también puede convertirse en un factor para el desarrollo de la industria en México.
Perfiles tecnológicos ganan terreno
La presión sobre el talento especializado ya se refleja en los procesos de contratación. Pentafon HR Solutions procesa alrededor de 90 mil candidatos al mes y, de acuerdo con Rolando Blanco, CEO de la firma, hace cuatro años sólo entre 7% y 10% correspondía a perfiles tecnológicos.
Blanco explicó que actualmente esa proporción alcanza hasta 30%, impulsada por una mayor demanda de especialistas en data science, inteligencia artificial y desarrollo tecnológico, áreas que hace apenas unos años tenían una presencia mucho menor dentro de las necesidades de contratación.
El directivo señaló que este crecimiento también está transformando los criterios de selección. Hace cuatro años, sostuvo, las empresas concentraban buena parte de sus decisiones en la preparación académica y la experiencia previa de los candidatos.
Ahora, agregó Blanco, las compañías están incorporando con mayor peso habilidades como pensamiento crítico, capacidad analítica, aprendizaje continuo, adaptabilidad tecnológica e inteligencia emocional, particularmente en posiciones vinculadas con transformación digital y sectores como los data centers.
La razón, explicó, es la velocidad con la que evoluciona la tecnología frente a los tiempos de formación universitaria. Una carrera profesional puede extenderse durante cuatro años, mientras que las herramientas utilizadas por las empresas pueden cambiar varias veces durante ese mismo periodo.
Por ello, áreas como ciencia de datos, desarrollo de software y especialidades vinculadas con inteligencia artificial aparecen entre los campos que están cobrando relevancia, aunque requieren actualización permanente.
Empresas buscan cubrir vacantes especializadas en menos tiempo
La mayor especialización también está obligando a modificar los procesos de reclutamiento. Pentafon asegura que actualmente tiene una promesa de servicio de hasta 10 días para cubrir una vacante, incluso cuando se trata de perfiles tecnológicos especializados. Para hacerlo, utiliza una base de candidatos previamente evaluados y herramientas de inteligencia artificial que identifican los perfiles más cercanos a las características solicitadas por las empresas.
La tecnología realiza una primera selección, mientras especialistas participan en evaluaciones técnicas, entrevistas y análisis de habilidades personales, por lo que el proceso combina inteligencia artificial con intervención humana.
La compañía procesa unos 90 mil candidatos en un mes de demanda regular, pero alrededor de 2 mil personas son contratadas, una diferencia que Blanco atribuye al nivel de filtros y a la competencia entre candidatos por cumplir con las habilidades solicitadas por las empresas.
Para Blanco, el desafío hacia adelante no estará únicamente en generar nuevos perfiles para atender el crecimiento de industrias intensivas en tecnología, sino en la velocidad con la que empresas y trabajadores puedan adaptarse a las nuevas herramientas.
El directivo consideró que la discusión sobre el impacto de la inteligencia artificial también tendrá que cambiar. Más que preguntarse si esta tecnología sustituirá puestos de trabajo, dijo, el foco deberá estar en qué tan rápido puede prepararse el talento para trabajar junto con ella.
En ese proceso, anticipó un modelo laboral híbrido: mientras la inteligencia artificial absorberá tareas repetitivas y procesos de alto consumo técnico, las personas conservarán funciones donde sean necesarios el criterio, la empatía, el juicio y la resolución de problemas complejos.
“Creo que la verdadera pregunta es qué tan rápido podemos preparar al talento, a la gente con la que estamos interactuando, para trabajar junto con la inteligencia artificial”, sostuvo.
Para México, esa velocidad de adaptación también formará parte del reto de competitividad: contar con infraestructura para recibir nuevas inversiones será una parte de la ecuación; disponer del talento capaz de acompañar su transformación tecnológica será la otra.

