La creciente movilidad de estudiantes y profesionales mexicanos hacia Australia abre una nueva oportunidad para el mercado de certificaciones de inglés, después de que el Michigan English Test (MET) fuera incorporado como una alternativa válida para procesos de solicitud de visa hacia ese país.
El movimiento ocurre en un mercado de movilidad internacional que alcanzó 7.3 millones de estudiantes en 2024, mientras 167.7 millones de migrantes formaban parte de la fuerza laboral de sus países de destino, de acuerdo con datos citados de la UNESCO.
Para México, el fenómeno también gana peso. Alrededor de 217 mil mexicanos emigraron hacia países de la OCDE durante 2023, un incremento anual de 32%. Australia, además, registró cerca de 700 mil estudiantes internacionales en 2025, consolidándose como uno de los principales destinos de estudio y trabajo junto con Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.
Laura Díaz, Business Development Manager del sector educativo de Austrade, señaló que en los últimos tres meses se registró una tasa de aprobación de 88.8% en visados para aspirantes académicos mexicanos, mientras más de 3 mil estudiantes del país eligieron Australia.
En este escenario, Sharon Harvey, CEO de Michigan Language Assessment, destacó que las certificaciones dejaron de limitarse al ámbito académico y ahora funcionan como herramientas para conectar talento con universidades, empleadores y procesos migratorios.
El MET ya es reconocido por más de 160 instituciones australianas y mantiene tres años consecutivos de crecimiento en México. En el país cuenta con reconocimiento de 206 organizaciones, incluidas 198 instituciones de educación superior, además de una red de más de 48 sedes en 27 entidades.
El mercado australiano también gana atractivo por la expectativa económica rumbo a los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032, que, según estimaciones presentadas, generarían más de 8 mil 100 millones de dólares en beneficios directos y 91 mil 600 empleos en Queensland durante las próximas dos décadas.
La expansión del MET refuerza así un corredor educativo y laboral entre México y Australia, en el que la certificación del inglés se consolida como requisito para competir por oportunidades internacionales.

