La industria mexicana de vehículos pesados enfrenta un inicio de 2026 marcado por señales mixtas en comercio exterior, importaciones y entorno operativo, en medio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante febrero de 2026, México exportó 7,849 vehículos pesados, lo que representó una caída de 32% frente a las 11,535 unidades enviadas en febrero de 2025, de acuerdo con datos del Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Pesados (RAIAVP) difundidos por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
El retroceso ocurre en un momento clave para la industria, considerando que Estados Unidos concentra la mayor parte de las exportaciones mexicanas de camiones y tractocamiones.
Ante la próxima revisión del T-MEC, Alejandro Osorio Carranza, director de Asuntos Públicos y Comunicación de ANPACT, señaló que el proceso de revisión del tratado podría contribuir a reducir incertidumbre y fortalecer la integración regional.
Durante una conferencia de prensa el directivo, explicó que el acuerdo comercial ha sido un instrumento que brinda certeza jurídica y facilita las operaciones comerciales dentro de América del Norte.
“El T-MEC brinda certeza jurídica y un marco de referencia para las operaciones comerciales. Con una revisión que fortalezca el tratado, la región puede ser más competitiva e innovadora”, afirmó.
Sin embargo, la industria también ha advertido que los aranceles aplicados bajo la Sección 232 en Estados Unidos deben eliminarse, al considerar que podrían convertirse en un obstáculo adicional para el comercio regional durante el proceso de revisión del acuerdo.
En paralelo, el mercado interno refleja otro fenómeno relevante: el crecimiento sostenido de las importaciones de vehículos pesados usados.
En enero de 2026 se importaron 1,335 unidades usadas, una caída anual de 36.4% frente a las 2,100 de enero de 2025, aunque el indicador sigue mostrando una fuerte presencia de estas unidades en el mercado.
Actualmente, por cada 100 vehículos pesados nuevos vendidos en México se importan 64.4 usados, una proporción que ha aumentado de forma constante en los últimos años. En 2022 la relación era de 20.3 unidades usadas por cada 100 nuevas, pero subió a 38.2 en 2023, 51.1 en 2024 y 65.4 en 2025.
En el entorno operativo, el sector también ha puesto sobre la mesa el tema de seguridad tras los hechos violentos registrados en algunas regiones del país. Osorio Carranza señaló que, pese a estos eventos, las operaciones logísticas del sector continúan desarrollándose con normalidad, aunque reiteró la importancia de garantizar condiciones de seguridad y estado de derecho para el transporte de carga.
Los datos reflejan que la industria de vehículos pesados enfrenta un escenario donde convergen presiones comerciales, cambios en la demanda y factores de seguridad, en uno de los sectores clave para el comercio de América del Norte.

