Banco Azteca lanzó una nueva protección contra riesgos digitales que no se limita a las cuentas abiertas dentro de la institución, ya que el producto también contempla cuentas de débito y crédito que sus clientes tengan contratadas con otros bancos.
Durante una conferencia de prensa, directivos de Banco Azteca y Seguros Azteca explicaron que la nueva Protección de Riesgos Digitales contempla una suma asegurada de hasta 45 mil pesos y podrá contratarse al momento de abrir una cuenta de débito o añadirse posteriormente a una cuenta activa.
José Francisco Landaverde, director general de Seguros Azteca y Seguros Azteca Daños, explicó que la cobertura busca responder a pérdidas patrimoniales derivadas de fraude en línea, robo de identidad y extorsión cibernética.
Uno de los principales diferenciadores del producto es que la protección puede agrupar las cuentas individuales de débito y crédito del asegurado, incluso cuando éstas pertenezcan a otras instituciones financieras.
En caso de que el incidente ocurra en una cuenta de Banco Azteca, el cliente no deberá pagar deducible. Para eventos relacionados con cuentas de otros bancos se aplicarán las condiciones establecidas en la póliza.
La cobertura considera tres situaciones principales. La primera es el fraude en línea, que contempla compras realizadas en sitios web falsos o mediante anuncios fraudulentos en redes sociales. La segunda es el robo de identidad, cuando información personal es utilizada sin autorización para realizar cargos, abrir cuentas bancarias o efectuar trámites no reconocidos.
La tercera es la extorsión cibernética, que aplica ante amenazas, presión o intimidación mediante canales digitales con el objetivo de exigir un pago al usuario, incluidos casos de chantaje o secuestro de información.
La prevención ocurre antes del seguro
La protección económica representa únicamente una parte de la estrategia que Banco Azteca busca desplegar frente a los riesgos digitales.
Alejandro Nájera, director de Prevención de Fraudes de Grupo Salinas, explicó durante la conferencia que la prevención también contempla mecanismos orientados a identificar operaciones inusuales y reducir la posibilidad de que una estafa llegue a concretarse.

El reto para las instituciones financieras se ha transformado conforme los delincuentes modifican sus métodos. Una parte de los esquemas ya no depende necesariamente de vulnerar directamente los sistemas de los bancos, sino de engañar al usuario para que entregue información, ingrese a sitios falsos o autorice operaciones.
Ante este escenario, Banco Azteca ha reforzado distintas herramientas de seguridad y mecanismos de acompañamiento destinados a que los clientes puedan identificar posibles riesgos antes de que se produzca una pérdida patrimonial.
A ello se suma la asesoría telefónica disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, incluida dentro de la nueva Protección de Riesgos Digitales para atender dudas y orientar a los usuarios cuando detecten una posible vulneración de sus datos sensibles.
Este componente busca que la respuesta no ocurra únicamente después de que el dinero haya salido de una cuenta, sino que exista acompañamiento desde el momento en que el cliente identifica una actividad que considera sospechosa.
Una cobertura de hasta 45 mil pesos
Uno de los puntos abordados durante la conferencia fue la decisión de establecer una suma asegurada de hasta 45 mil pesos para los incidentes contemplados dentro de la protección.
Landaverde explicó los criterios detrás de este monto y su relación con el tipo de pérdidas que busca cubrir la solución, un elemento relevante para dimensionar hasta dónde puede responder el seguro ante un incidente digital.
La cifra establece el límite económico de protección durante la vigencia del producto y se convierte en uno de los componentes centrales de la nueva oferta.
El lanzamiento ocurre en un entorno en el que los consumidores utilizan con mayor frecuencia aplicaciones bancarias, plataformas de comercio electrónico y servicios digitales para realizar pagos, transferencias y contrataciones.
Ese incremento en la actividad digital también amplía los puntos de exposición ante sitios fraudulentos, suplantación de identidad, robo de información o esquemas de extorsión.
La Protección de Riesgos Digitales puede contratarse al momento de abrir una cuenta de débito de Banco Azteca o añadirse posteriormente a una cuenta activa.
Una vez contratada, la protección considera las cuentas individuales de débito y crédito del cliente tanto en Banco Azteca como en otras instituciones financieras, lo que amplía el alcance más allá de los productos contratados directamente con el banco.
Con este lanzamiento, Banco Azteca busca combinar tres niveles de atención frente al riesgo digital: prevención antes de que ocurra el incidente, acompañamiento ante una posible vulneración y protección económica cuando el fraude ya provocó una pérdida patrimonial.
La estrategia refleja también un cambio en el desafío que enfrentan los bancos: mientras aumentan los controles tecnológicos para detectar movimientos atípicos, una parte importante de los ataques continúa enfocándose en convencer o manipular directamente a los usuarios.
En ese escenario, Banco Azteca apuesta por ampliar su estrategia de seguridad digital hacia un esquema que combine herramientas preventivas, asesoría y cobertura económica frente a incidentes que afecten el patrimonio de sus clientes.

