Banco de México mantuvo por tercera reunión consecutiva la tasa de referencia en 6.50%, decisión unánime y en línea con lo previsto por el mercado.
El banco central reconoció que la inflación repuntó, pero atribuyó el avance principalmente a componentes volátiles fuera de su control. Además, dejó claro que no seguirá automáticamente a la Reserva Federal de Estados Unidos, pese al reciente endurecimiento monetario en ese país.
Banxico señaló que México y Estados Unidos atraviesan momentos distintos del ciclo económico y que la política monetaria nacional responderá a las condiciones internas.
La institución prevé que la inflación converja a 3% hacia el último trimestre de 2027, aunque mantiene riesgos al alza por aranceles estadounidenses, tensiones geopolíticas, mayores costos y una posible depreciación del peso.
Analistas coinciden en que la tasa podría permanecer en 6.50% durante el resto de 2026. Para 2027, el panorama es más incierto: algunos especialistas no descartan aumentos si el peso enfrenta mayores presiones, mientras otros consideran posibles recortes.
Tras el anuncio, el tipo de cambio se ubicó alrededor de 17.76 pesos por dólar, con una depreciación cercana a 1.4%.

