El paso del huracán Polo por el Pacífico mexicano volvió a poner sobre la mesa una brecha financiera: de cerca de 6 millones de viviendas ubicadas en Colima, Jalisco, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, apenas 1 millón 180 mil cuentan con seguro, de acuerdo con información difundida por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
Polo alcanzó la categoría 5 el 22 de septiembre, con vientos máximos sostenidos de hasta 270 kilómetros por hora y lluvias intensas previstas en distintas zonas del occidente y sur del país.
La diferencia entre estados es considerable. Colima tiene asegurado 52.8% de su parque habitacional, equivalente a 119 mil 746 viviendas, mientras que Jalisco alcanza 30.9%, con 719 mil 514.
En contraste, la protección cae a 14.4% en Michoacán, 10.1% en Guerrero y apenas 5.4% en Oaxaca. El promedio nacional se ubica en 26%.
Ante posibles daños, las aseguradoras activan protocolos de evaluación y atención en las zonas afectadas.
Las coberturas contra riesgos hidrometeorológicos pueden proteger viviendas frente a huracanes, lluvias, inundaciones, granizo, marejadas y vientos intensos.
Más allá de la trayectoria de Polo, las cifras exhiben el reto permanente de México: una amplia proporción del patrimonio familiar continúa expuesta a fenómenos naturales sin protección financiera.

