La inflación en México volvió a tomar velocidad durante septiembre de 2026. El Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 0.42% mensual y llevó la inflación anual a 3.45%, impulsada principalmente por alimentos frescos, servicios y algunos energéticos.
Para los hogares, el mayor golpe estuvo en productos de consumo cotidiano. El jitomate aumentó 30.25% en un solo mes, mientras que la cebolla subió 23%. También se encarecieron el gas doméstico LP, 3.14%, y el pollo, 1.78%.
La presión no se limitó al supermercado. En términos anuales, los servicios educativos aumentaron 5.84%, mientras que restaurantes y servicios de alojamiento acumularon un incremento de 6.19%. Los seguros y servicios financieros registraron un alza anual de 5.88%.
¿Qué productos subieron más de precio?
Las frutas y verduras fueron uno de los componentes con mayor presión, al registrar una inflación anual de 8.78%. Los alimentos procesados, bebidas y tabaco aumentaron 4.57%, mientras que la vivienda avanzó 3.55%.
Las bebidas alcohólicas y el tabaco presentaron uno de los mayores incrementos por finalidad de consumo, con 7.31% anual.
En contraste, algunos productos dieron un respiro al bolsillo. La papa y otros tubérculos bajaron 13.92%, el aguacate 8.11%, la naranja 5.65%, el tequila 2.62% y los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga 2.06%.
¿Cuánto aumentó la canasta básica?
La canasta de consumo mínimo, integrada por 170 bienes y servicios, aumentó 0.59% durante septiembre y acumuló una inflación anual de 3.29%.
Aunque la inflación general permanece dentro del intervalo de variabilidad de Banco de México, continúa por encima de su objetivo permanente de 3%.
Además, la inflación subyacente —que excluye los productos con precios más volátiles— se ubicó en 3.75% anual. Dentro de ella, los servicios siguieron mostrando mayor presión, con un incremento de 4.27%, frente al 3.21% de las mercancías.
Para los consumidores, las cifras muestran que una inflación general moderada no significa que todos los productos aumenten al mismo ritmo: algunos alimentos, servicios y gastos recurrentes siguen creciendo muy por encima del promedio.

