Los programas de gobierno ganaron peso en la economía de los hogares mexicanos. Entre 2020 y 2025, la proporción de viviendas donde al menos una persona reportó recibir ingresos provenientes de apoyos públicos pasó de 25 a 41.4 por ciento, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Durante una conferencia de prensa para presentar los resultados del ejercicio estadístico, Mauricio Rodríguez Abreu, titular de la Unidad de Estadísticas Sociodemográficas del INEGI, explicó que los programas gubernamentales se colocaron como la principal fuente de recursos distinta al trabajo en los hogares, al tiempo que también aumentó la presencia de jubilaciones y pensiones.
“Hubo un incremento del porcentaje de viviendas que mencionan tener ingresos que no vienen del trabajo y la principal fuente de esos ingresos son los programas de gobierno, al incrementarse del 25 por ciento al 41.4 por ciento de las viviendas”, señaló.
El dato forma parte de una radiografía más amplia de los cambios sociales, económicos y demográficos que experimentó México durante los últimos cinco años. La Encuesta Intercensal estimó una población de 130 millones 911 mil 314 habitantes en 2025, con una tasa promedio anual de crecimiento de 0.7 por ciento.
Del total de habitantes, 51.9 por ciento son mujeres y 48.1 por ciento hombres. Al mismo tiempo, la edad de la población aumentó de 29 a 32 años y se redujo la presencia de los grupos de menor edad, mientras crecieron aquellos correspondientes a edades más avanzadas.
Esta transformación también se reflejó en el número de hijos. El promedio de hijas e hijos nacidos vivos por mujer disminuyó de 2.1 a 1.9 entre 2020 y 2025, otro indicador del proceso de envejecimiento y desaceleración demográfica que atraviesa el país.
Rodríguez Abreu sostuvo que los resultados permiten conocer “el México que somos” y que el siguiente paso consiste en procesar la información, formular preguntas y utilizar las respuestas para generar acciones que beneficien a la población.
En el mercado laboral también se registraron cambios. La participación económica de la población pasó de 54 a 55.1 por ciento en cinco años, mientras que entre las mujeres aumentó de 38.8 a 41 por ciento. En contraste, la variación entre los hombres fue marginal.
Los cambios también alcanzaron la composición de los hogares. La proporción de personas solteras aumentó de 33.7 a 36.2 por ciento y los hogares integrados por una sola persona pasaron de representar 12.4 por ciento del total a 15 por ciento.
México contabilizó además 39.7 millones de viviendas habitadas, con una tasa promedio anual de crecimiento de 2.2 por ciento. A pesar de que aumentó el número de viviendas, el promedio de personas que habitan en cada una disminuyó de 3.6 a 3.3.
En materia de propiedad, 66 por ciento de las viviendas están habitadas por su propietario, aunque el INEGI también identificó un incremento en la proporción de inmuebles rentados.
La Encuesta Intercensal expuso además el impacto de la inseguridad sobre las decisiones de residencia de las familias. En 2025, un total de 509 mil 900 hogares tenían al menos un integrante que tuvo que cambiar de lugar de residencia debido a violencia o inseguridad delictiva.
En conjunto, esos hogares concentraban a alrededor de 1.6 millones de personas, una cifra que permite dimensionar el alcance del desplazamiento asociado a condiciones de inseguridad en distintas regiones del país.
Otro de los cambios más visibles ocurrió en la conectividad. La disponibilidad de internet pasó de 53.9 por ciento de las viviendas en 2020 a cerca de tres de cada cuatro hogares en 2025.
El aumento estuvo acompañado por una mayor disponibilidad de teléfonos celulares, cuya presencia creció 6.4 puntos porcentuales. En contraste, disminuyó la proporción de viviendas con líneas telefónicas fijas y televisores.
También se modificó el equipamiento de los hogares. El 91.8 por ciento cuenta con refrigerador y aumentó la disponibilidad de lavadoras, hornos de microondas, automóviles y camionetas. La proporción de viviendas con motocicleta o motoneta pasó de 12 a 19.9 por ciento en cinco años.
En educación, la población analfabeta continuó disminuyendo, mientras que el promedio de escolaridad de la población de 15 años y más alcanzó 10.3 años, equivalente aproximadamente a secundaria terminada y un año de educación media superior.
La Encuesta Intercensal 2025 fue levantada en 7.3 millones de viviendas con la participación de 44 mil 500 entrevistadores, quienes recorrieron los 2 mil 478 municipios y demarcaciones territoriales del país entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025.
La información presentada por el INEGI muestra así un país con menor ritmo de crecimiento poblacional, hogares más pequeños, una población que envejece, mayor conectividad y una presencia creciente de los programas gubernamentales entre las fuentes de ingreso de las familias.

