Investigadores del Tecnológico de Monterrey desarrollan MicroSensOil, un microsensor que podría reducir entre 10 y 100 veces el costo de los análisis utilizados para identificar el deterioro de baterías de litio, una tecnología con potencial para la industria automotriz, energética y manufacturera.
El dispositivo analizará microvolúmenes del aceite empleado para refrigerar las baterías, con el objetivo de detectar gases y compuestos relacionados con su degradación. Esto permitiría anticipar fallas capaces de provocar sobrecalentamientos, incendios o explosiones antes de que sean visibles mediante parámetros eléctricos como voltaje, corriente y temperatura.
La propuesta busca complementar los sistemas tradicionales de gestión de baterías y facilitar pruebas rápidas en sitio, frente a equipos de laboratorio que pueden requerir cientos de mililitros de aceite y una mayor inversión operativa.
Aunque el desarrollo inicial está dirigido a vehículos eléctricos, la tecnología podría utilizarse en transformadores, bancos de baterías y otros sistemas industriales. Su aplicación permitiría extender la vida útil de los equipos, reducir paros operativos y disminuir residuos peligrosos.
El proyecto es encabezado por David Ramírez Rios y especialistas del Tec de Monterrey. Tras la validación experimental, el prototipo será fabricado y probado en laboratorios especializados del MIT. Actualmente, el equipo busca financiamiento nacional e internacional para escalar la tecnología.
