El ahorro financiero en México alcanzó 94.4% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre del segundo trimestre de 2025, un nivel que refleja cuánto dinero están resguardando las personas y empresas en el sistema financiero y qué tan preparados están los hogares para enfrentar gastos imprevistos, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
En la práctica, este comportamiento indica que cada vez más personas están incorporando el ahorro a su vida cotidiana. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF 2024), 63% de los mexicanos entre 18 y 70 años ya cuenta con al menos una cuenta de ahorro, lo que facilita organizar el dinero y reducir la presión financiera de corto plazo.
De acuerdo con CrediClub, ahorrar de forma constante permite enfrentar emergencias médicas, reparaciones del hogar o gastos escolares sin recurrir de inmediato a créditos con tasas elevadas. Contar con un fondo de respaldo se ha vuelto un elemento relevante para la estabilidad financiera de las familias, especialmente en un entorno de inflación y costos crecientes.
El avance del ahorro también muestra un cambio en los hábitos financieros. Cada vez más hogares separan una parte de su ingreso, incluso en montos pequeños, con objetivos específicos como la creación de un fondo de emergencia, la compra de bienes duraderos o la planeación de proyectos personales.
Estrategias prácticas para ahorrar
- Establecer un presupuesto: analizar ingresos y gastos ayuda a identificar cuánto se puede ahorrar cada mes y a reducir gastos innecesarios.
- Automatizar el ahorro: programar transferencias automáticas a una cuenta de ahorro permite mantener el hábito sin depender de la memoria o la disciplina diaria.
- Definir metas realistas: fijar montos y plazos facilita la planeación y el seguimiento del ahorro.
- Revisar el plan periódicamente: ajustar la estrategia cuando cambian los ingresos o gastos, y aprovechar ingresos extraordinarios para fortalecer el ahorro.
En un contexto económico retador, el ahorro regular se consolida como una práctica cada vez más presente en las decisiones financieras de los hogares mexicanos.

