En un contexto de desaceleración económica y mayor selectividad en el crédito, Banco Sabadell México cerró 2025 con una utilidad neta de 1,316 millones de pesos, lo que representó un crecimiento anual de 17.8%, impulsado por el avance de los volúmenes de crédito, una gestión más eficiente del riesgo y una mejora sostenida en la calidad de su cartera.
Durante el ejercicio, la filial reportó un incremento de 13.7% en su cartera de crédito y un avance de 5.6% en la captación, reflejo de una estrategia enfocada en clientes corporativos y de banca empresarial. En paralelo, el Índice de Morosidad (IMOR) se ubicó en 1.72%, una reducción de 88 puntos base frente al año previo, nivel que refuerza la solidez del balance en un entorno financiero aún restrictivo.
De acuerdo con José Iragorri, CEO de la institución en el país, el desempeño local confirma la resiliencia del modelo de negocio: la expansión comercial se dio sin comprometer la calidad de los activos, uno de los principales focos de atención para inversionistas y reguladores.
El desempeño en México se alineó con los resultados del Grupo Banco Sabadell, que en 2025 reportó un beneficio neto de 1,775 millones de euros y una rentabilidad sobre capital tangible (RoTE) de 14.3%, apoyada en menores provisiones y una generación orgánica de capital de 196 puntos base. La ratio de solvencia CET1 fully-loaded alcanzó 13.65%, nivel que permitió al grupo anunciar un programa de recompra de acciones por 800 millones de euros, además del pago de 700 millones de euros en dividendos en efectivo.
Para el mercado, la combinación de rentabilidad creciente, menor costo de riesgo y una política activa de retorno al accionista refuerza la lectura positiva del banco en el ciclo 2025-2027. El grupo estima una remuneración total de 6,450 millones de euros en ese periodo, equivalente a cerca del 40% de su valor de mercado actual.
De cara a 2026, Sabadell prevé un RoTE recurrente de 14.5%, crecimiento moderado del margen de intereses y un costo de riesgo cercano a 40 puntos base, mientras mantiene el foco en eficiencia operativa y expansión selectiva del crédito. En México, estos indicadores consolidan a la filial como una plataforma rentable y de bajo riesgo dentro del sistema bancario.

