La producción industrial en México cerró 2025 con una contracción acumulada de 1.3%, pese a que en diciembre registró un crecimiento anual de 1.5%, el primer dato positivo desde marzo de 2024, de acuerdo con el análisis de Gerónimo Ugarte Bedwell, Economista en Jefe, y Alejandra Cortés, Economista de VALMEX Casa de Bolsa.
En el último mes del año, la actividad industrial avanzó 0.2% mensual en cifras desestacionalizadas. El impulso provino principalmente de la construcción, que creció 1.2% mensual y 6.8% anual, convirtiéndose en el sector con mayor dinamismo. Energía también mostró avances con un incremento anual de 3.9%, mientras que minería subió 0.5%. En contraste, la manufactura apenas logró un crecimiento anual de 0.1% y reportó una ligera caída mensual de -0.1%, reflejando la fragilidad del sector.
Sin embargo, el balance anual revela un entorno más complejo. En cifras originales, la minería fue el sector más afectado con una caída de 6.5% en 2025. Le siguieron construcción (-1.0%), manufactura (-0.5%) y energía (-0.3%). Estos datos evidencian que el repunte de diciembre no logra revertir el deterioro acumulado durante el año.
El desempeño industrial estuvo marcado por volatilidad y recuperación parcial en el segundo semestre, aunque con presiones estructurales persistentes, especialmente en manufacturas tradicionales.
Hacia 2026, la renegociación del T-MEC y posibles acuerdos bilaterales con Estados Unidos podrían abrir oportunidades de inversión y fortalecer sectores vinculados a infraestructura y energía. No obstante, los analistas prevén una recuperación moderada y desigual, con riesgos asociados al entorno externo y a la debilidad interna del aparato productivo.
