La industria de fondos de inversión en México continúa ganando terreno entre los ahorradores y se consolida como uno de los vehículos financieros más relevantes del país. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), los activos administrados por estos instrumentos superaron los 5 billones de pesos, más del doble de los 2.5 billones registrados en 2020, lo que representa un crecimiento superior al 100% en poco más de cinco años.
Durante una conferencia de prensa, Álvaro García Pimentel, presidente del organismo, explicó que este avance se ha dado incluso en un entorno de fuerte competencia con instrumentos de inversión más agresivos. No obstante, la estabilidad, el manejo profesional y la diversificación de portafolios han fortalecido la preferencia de los inversionistas.
Desde diciembre de 2020, los activos administrados crecieron en alrededor de 660 mil millones de pesos, de los cuales 350 mil millones corresponden a rendimientos, con un desempeño promedio superior al 9% anual.
El crecimiento también se refleja en el número de inversionistas. En los últimos años se alcanzaron 15 millones de participantes, mientras que el total de cuentas vinculadas a fondos y otros instrumentos suma 49.6 millones, incluyendo 8.4 millones en fondos privados de pensiones.
Sin embargo, el sector enfrenta retos regulatorios y fiscales. Alejandro Aguilar, presidente del Comité de Activos de la AMIB, señaló que ciertas disposiciones tributarias aún limitan la llegada de más inversionistas, especialmente extranjeros.

