Los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) celebraron este 20 de octubre en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) la colocación de su primer bono de biodiversidad por 1,657 millones de pesos, con el objetivo de canalizar recursos del mercado financiero hacia la conservación de suelos y la productividad del campo mexicano.
El instrumento, primero de su tipo emitido por una entidad gubernamental en América Latina, busca que los agricultores adopten tecnologías y prácticas sostenibles sin comprometer el volumen de sus cosechas.
Durante la ceremonia, Jesús Alan Elizondo Flores, director general de FIRA, explicó que el financiamiento responde a un problema estructural: 66% de la producción nacional de maíz registra algún grado de fertilización excesiva, lo que contribuye al deterioro de los suelos y la contaminación del agua.
¿Cómo beneficiará el bono de biodiversidad a los productores?
El programa permitirá acceder a financiamiento con descuentos de hasta tres puntos porcentuales en las tasas de interés, además de apoyos para incorporar biofertilizantes que favorezcan la recuperación de los suelos agrícolas.
Por ejemplo, FIRA plantea reducir de 400 a 280 unidades de nitrógeno por hectárea en determinados cultivos, manteniendo rendimientos de entre 10 y 12 toneladas de maíz mediante el uso complementario de bioinsumos.
Los recursos se distribuirán a través de bancos, uniones de crédito, Sofomes y organizaciones productoras, acompañados de asistencia técnica y mecanismos de verificación.
¿Cuántas hectáreas financiará FIRA?
Elizondo informó que el esquema ya fue probado en 22 mil hectáreas durante el ciclo agrícola 2025-2026, para el periodo otoño-invierno 2026-2027, la institución busca más que triplicar la superficie beneficiada, principalmente en regiones agrícolas de aproximadamente 12 estados.
El bono tiene un plazo de cinco años y forma parte de una operación bursátil de tres emisiones por 6,298 millones de pesos, aunque únicamente los 1,657 millones del instrumento de biodiversidad están etiquetados para esta estrategia.
La secretaria de Agricultura, Columba Jazmín López Gutiérrez, destacó que este mecanismo representa una alternativa para vincular el financiamiento privado con la conservación ambiental y el desarrollo agropecuario.
Con esta colocación, FIRA pretende demostrar que los recursos captados en el mercado de valores pueden traducirse en menores costos financieros, tecnologías agrícolas sostenibles y protección de la capacidad productiva de los suelos mexicanos.

