En un contexto de alta presión sobre el ingreso de los hogares y con un consumo estacional que suele dispararse al cierre del año, Afore XXI Banorte lanzó una advertencia poco común: el uso que las y los trabajadores den a su aguinaldo puede marcar una diferencia real en su estabilidad financiera futura y, en particular, en el monto de su pensión.
La administradora señaló que el aguinaldo es uno de los pocos ingresos extraordinarios del año que puede destinarse estratégicamente para corregir rezagos en el ahorro para el retiro, un rubro donde millones de trabajadores en México presentan brechas significativas. Frente a ello, la institución recomendó priorizar la planeación financiera antes de destinar estos recursos al gasto inmediato.
“Así como planificamos compras o pagos de fin de año, también debemos planear nuestro retiro. Destinar una parte del aguinaldo al Ahorro Voluntario en la Afore es una decisión que tiene impacto inmediato en la salud financiera y, a largo plazo, en una pensión más sólida”, afirmó David Razú Aznar, director general de Afore XXI Banorte.
El llamado adquiere relevancia en un escenario donde el consumo decembrino suele imponerse sobre el ahorro, a pesar de que el aguinaldo puede utilizarse para reducir deudas, crear un fondo para imprevistos o fortalecer el patrimonio previsional. Para XXI Banorte, el reto no es solo ahorrar más, sino hacerlo de forma informada y constante.
Como parte de su estrategia de educación financiera, la administradora destacó la importancia de que las y los trabajadores se acerquen a sus Asesores Previsionales para recibir orientación personalizada sobre cómo distribuir este ingreso extraordinario y maximizar su impacto en el largo plazo.
Además, la institución subrayó que hoy existen herramientas digitales que reducen las barreras para ahorrar. A través de aplicaciones como AforeMóvil, AforeMóvil XXI Banorte y AforeMóvil XXI Banorte Lite, es posible realizar aportaciones voluntarias desde $50 pesos, en cualquier momento y sin necesidad de acudir a una sucursal.
De acuerdo con la administradora, decisiones aparentemente pequeñas —como destinar una parte del aguinaldo al ahorro previsional— pueden traducirse en una mayor estabilidad económica y una mejor calidad de vida en la etapa del retiro, cuando el ingreso laboral deja de estar presente.
