El Banco de México (Banxico) analizará si realiza más recortes a su tasa de interés referencial dependiendo de si el alza en impuestos como el impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el aumento en los aranceles a China impacten en el precio de otros productos.
Lo anterior se desprende de su programa de Política Monetaria 2026, en donde el banco central mexicano señaló que la Junta de Gobierno valorará si realiza ajustes a su tasa de interés.
De acuerdo con el documento, Banxico indicó que los ajustes en los precios relacionados derivados de las modificaciones fiscales en el IEPS y de los aranceles a China -que entraron en vigor a inicios de año- representan un reto para el manejo de su política monetaria.
En este sentido, el banco central precisó que determinará el ritmo y alcance del ciclo de bajas de acuerdo con el panorama inflacionario y la evaluación del balance de riesgos.
Según el documento, la inflación se encuentra presionada debido a factores como el aumento en el salario mínimo, el incremento del IEPS a productos como refrescos, sueros y cigarros; así como los aranceles que el gobierno federal impuso a artículos provenientes de China, ante las presiones de Estados Unidos y de la revisión del T-MEC.
Respecto al aumento de precios por el IEPS, el banco afirmó que esto solo tendría un impacto moderado, transitorio y acotado; mientras que sobre los aranceles previó que solo sería una afectación en corto plazo.
Banxico defiende credibilidad
Como parte del documento, Banxico defendió su credibilidad en medio de una coyuntura en donde el sector financiero cuestiona los pronósticos de inflación del banco.
Por esto, aseguró que la conducción de la política monetaria por parte de la Junta de Gobierno, enfocada al cumplimiento de su mandato prioritario, ha fortalecido su credibilidad y sostuvo que las acciones implementadas durante el episodio inflacionario observado entre 2021 y 2024 evitaron un desanclaje de las expectativas de inflación de largo plazo y un deterioro del proceso de formación de precios, lo cual hubiera implicado un alto costo para la economía y el país.
“Existe evidencia de que las expectativas de inflación en México se han mantenido estables durante la última década… Esto sugiere que existe credibilidad en cuanto al compromiso de la autoridad monetaria con el objetivo prioritario”, detalló el informe.
Banxico mantuvo el pronóstico de que la inflación se desaceleraría a su objetivo de 3% este año, una proyección que algunos economistas consideran poco realista y socava la credibilidad de la política monetaria del banco.
Según el informe, los integrantes de la Junta de Gobierno dijeron que varios factores favorecerán menores presiones inflacionarias en 2026, incluida la debilidad económica y un peso más fuerte, aunque persisten “riesgos al alza”.

