La adopción de inteligencia artificial (IA) está transformando los procesos de ciberseguridad de las empresas en México, al permitir que certificaciones que anteriormente requerían hasta un año de preparación puedan gestionarse en cuestión de semanas mediante herramientas de automatización.
Antonio Arellano, cofundador y director de Ingresos (CRO) de Delta Protect, explicó que la incorporación de nuevas tecnologías está modificando los costos, tiempos y requisitos que enfrentan las compañías para demostrar que protegen adecuadamente su información.
Durante el Cyber Trust Round, encuentro organizado por Delta Protect y Vanta, el directivo señaló que la seguridad digital dejó de ser un asunto exclusivamente tecnológico para convertirse en un componente estratégico de los negocios.
“Históricamente, obtener un SOC 2 tomaba un año, cientos de miles de dólares y consultores eternos. Hoy, gracias a alianzas estratégicas, como la que tenemos en Delta Protect con plataformas de automatización como Vanta, el proceso pasó de meses a semanas”, afirmó.
Esta transformación representa una oportunidad para las startups y pequeñas empresas que buscan cumplir con los requisitos de seguridad exigidos por grandes corporativos, sin enfrentar los mismos procesos prolongados de años anteriores.
Ciberseguridad se vuelve clave para atraer inversiones
Arellano destacó que la confianza digital se ha convertido en un elemento determinante para concretar operaciones comerciales y obtener financiamiento.
En este escenario, las certificaciones SOC 2, ISO 27001 e ISO 42001 cobran relevancia como mecanismos para demostrar la aplicación de controles de seguridad, gestión de información y gobernanza de inteligencia artificial.
La falta de evidencia sobre la protección de datos puede representar un obstáculo para cerrar contratos o avanzar en negociaciones con potenciales inversionistas.
El directivo explicó que plataformas como Vanta permiten integrar herramientas tecnológicas y operativas para identificar incumplimientos, automatizar controles y facilitar la recopilación de evidencias necesarias en los procesos de evaluación.
Esto permite que las empresas reduzcan tareas manuales y mantengan un seguimiento continuo de sus obligaciones de seguridad.
Inteligencia artificial eleva riesgos de ciberataques
Sin embargo, la misma tecnología que facilita el cumplimiento también está siendo utilizada por los ciberdelincuentes para desarrollar ataques más sofisticados.
Arellano advirtió que la adopción de IA por parte de los atacantes ha incrementado las amenazas digitales y expuesto vulnerabilidades que hace apenas dos años se consideraban riesgos potenciales.
Ante la escasez de talento especializado, consideró necesario invertir en personal capacitado y soluciones tecnológicas capaces de fortalecer la defensa de las organizaciones.
Incluso anticipó un escenario en el que los sistemas de inteligencia artificial utilizados para atacar infraestructuras empresariales se enfrenten directamente con herramientas de IA diseñadas para protegerlas.
El desafío, agregó, será aprovechar los beneficios de productividad y automatización sin generar configuraciones deficientes que comprometan información confidencial.
