El crédito bancario en México muestra una división cada vez más marcada: mientras los hogares mantienen el uso de tarjetas, préstamos de nómina y financiamiento para automóviles, las empresas reducen su demanda de recursos ante la debilidad económica, la cautela en la inversión y la incertidumbre comercial.
De acuerdo con el Reporte Mensual de Banca y Sistema Financiero de BBVA Research, en mayo de 2026 la cartera de crédito vigente otorgada por la banca comercial al sector privado no financiero registró un crecimiento real anual de apenas 1.5%.
El avance estuvo sostenido principalmente por el crédito al consumo, que aportó 1.8 puntos porcentuales al resultado general. En contraste, el financiamiento a empresas restó 0.5 puntos porcentuales, mientras que el crédito a la vivienda contribuyó con apenas 0.2 puntos.
El crédito al consumo creció 7% real anual durante mayo, impulsado por el uso de tarjetas de crédito, el financiamiento para bienes duraderos, los préstamos de nómina y los créditos personales.
Sin embargo, BBVA Research advirtió que parte del crecimiento responde al efecto estadístico provocado por la consolidación de un neobanco desde marzo de 2026. Al descontar ese movimiento, el crecimiento real del crédito al consumo habría sido de 6.1%, lo que refuerza las señales de desaceleración observadas en los últimos meses.
La mayor debilidad se encuentra en el financiamiento productivo. El crédito vigente a las empresas se contrajo 0.9% en términos reales durante mayo y acumuló cinco meses consecutivos con resultados negativos.
Al mismo tiempo, el indicador de confianza empresarial se ubicó en 48.2 puntos y sumó 15 meses por debajo del umbral de 50 unidades, nivel que refleja una percepción menos favorable sobre las condiciones para invertir y hacer negocios.
BBVA señaló que sectores como manufactura, minería, electricidad, agua, gas y actividades agropecuarias restaron 2.5 puntos porcentuales al desempeño de la cartera empresarial. La industria manufacturera acumuló seis meses reduciendo el dinamismo del crédito, principalmente en actividades metálicas, productos no metálicos y equipo de transporte.
Las familias también comienzan a moderar las compras de mayor plazo. El crédito para bienes de consumo duradero creció 9.7%, su menor avance en 36 meses, mientras que el financiamiento automotriz desaceleró a 10.9% real anual.
Para los próximos meses, BBVA Research anticipa que la menor inversión privada, la debilidad de la demanda interna y la lenta recuperación del mercado laboral mantendrán un crecimiento moderado del crédito empresarial. El consumo todavía sostiene el avance de la cartera bancaria, pero el financiamiento destinado a expandir negocios y capacidad productiva continúa perdiendo fuerza.

